‘Hijos del sol’: Cuando el mayor tesoro es la educación

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Hijos del sol (Sun children) es la nueva película del único director de cine iraní candidato a los Oscar: Majid Majidi. Con una gran cantidad de premios y de largometrajes a sus espaldas, Majidi (El color del paraíso) nos trae este real y crudo cuento donde mezcla con maestría una mirada autoral para trasmitir un problema social que afecta a millones de niños en países como Irán.

Alí y sus amigos necesitan sobrevivir y, para ello, trabajan explotados en un taller o roban por encargo piezas de coches. En este contexto de necesidad, Alí recibe una oferta que les cambiará la vida: tienen que matricularse en un colegio, la Escuela del Sol, para conseguir desenterrar un tesoro.

El film muestra muy bien esa dinámica de estafadores y estafados, adultos y niños que se comportan, o incluso visten, como adultos, porque no han tenido otra salida que crecer a marchas forzadas, pero no dejan de ser niños, aunque desconfiados, también inocentes y soñadores. Hay quien quiere ser futbolista, a quien se le dan muy bien las matemáticas, quien simplemente quiere vivir en paz o quien tiene la ambición de hacerse con ese tentador, suculento, pero desconocido tesoro.

Aunque es un drama, contado de una manera liviana y con bastante luz, juega con pequeñas píldoras de comedia que rozan la ternura y te dejan un mensaje claro: la educación es el pilar para cualquier cambio social.

Sin duda, la historia no sería como es, ni habría recibido tal cantidad de premios como el Marcelo Mastroianni en el Festival de Venecia, sino fuera por el joven y espectacular actor Roohollah Zamani, nuestro Alí, que refleja perfectamente esa mirada desesperada, perdida y cándida, a la vez.

El reparto se ve completado con adultos de gran peso: Javad Ezati (Butterfly Stroke, Centipede), Ali Nassirian (Hezar Dastan, Jayeze) o Tannaz Tabatabayi (Sound and fury, Delighted).

‘Valhalla Rising’: la crudeza vikinga en su máximo esplendor

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El género vikingo ha sido uno de los grandes explotados por la industria del entretenimiento en la historia reciente. Cine, series, videojuegos… Los tres grandes del audiovisual han podido recibir sus propias dosis vikingas. Pero ninguna de las obras percibidas ha sido capaz de mostrar la crudeza que expresa Valhalla Rising.

Este filme, escrito y dirigido por Nicolas Winding Refn, autor de Drive, ha sido estrenado 12 años después, y por primera vez en master digital, en las salas de cine españolas. Nos cuenta la historia del oscuro guerrero “Un Ojo” (Mads Mikkelsen),quien escapa de un grupo de vikingos que le tienen cautivo, para terminar embarcándose en un viaje hacia la tierra santa en búsqueda de una redención nutrida por la venganza.

La visión con la que Refn nos cuenta esta historia goza de cierta abstracción y poética en su narrativa, en la que un ritmo con pasos lentos, un montón de silencios atronadores, y una violencia desmedida, provocan que nuestro interior se encoja ante esta representación del infierno sobre la tierra. Esto deja claro a la clase de público a la que esta pieza va dirigida. Aquellos curiosos que quieren explorar junto con “Un Ojo”, lo que es el verdadero sufrimiento, son la carne a la que va dirigida esta película.

Por otro lado, la fotografía es otro fiel acompañante que es plato de buen gusto dentro de esta pieza. Su estética recuerda entre una mezcla del uso de colores desaturados en un ambiente sucio muy característico de las películas de Zack Snyder, y la imposición de colores más llamativos como el rojo y el naranja, muy representativos en momentos muy concretos en el transcurso de la narrativa.

Hemos podido comprobar que, el filme, efectivamente, puede y debe considerarse una de esas películas de culto que tanto atrae al cinéfilo medio. Si eres fan del estereotipo de vikingo clásico, no esperes encontrarte con las tramas políticas y dramáticas que puedes encontrar en series como Vikingos, llenos de guerreros valerosos en búsqueda de una gloria que en algún momento lograrán alcanzar. Aquí no hay finales felices, encontrarás la soledad, la violencia y el terror con la que tenían que convivir los guerreros de la época. En definitiva, una película a la que los curiosos les merecerá la pena disfrutar.