‘Cowgirl’: Segunda Oportunidad

2’5 Butacas de 5

Llega a los cines españoles esta comedia catalana amable sobre segundas oportunidades ambientada en el mundo rural.

Empar (Isabel Rocatti) es una granjera de 60 años que vive en la comparsa de Els Ports (Castellón) necesita que su vaca Tona se quede preñada para poder mantener su granja. Tras varios intentos fallidos, acude a Bernat (Pep Munné), dueño de la mayor granja de la zona para conseguirlo. Todo se complica cuando entre Bernat y Empar surge una química que no es nueva y que se remonta a sus tiempos de juventud. Por si fuera poco, Tona tiene un parto complicado. Con la ayuda de Riqui (Carlos Cuevas), un joven recién llegado al pueblo, Empar descubrirá que nunca es tarde para comenzar de nuevo.

La película es una comedia de enredo amable en el que la protagonista tendrá que superar cosas del pasado para seguir adelante y se reencuentra con un antiguo amor del pasado que ha vuelto al pueblo tras unos años en el extranjero.

Al pueblo también llega Riqui (Carlos Cuevas), el nieto de una vecina que quiere pasar unos días en el pueblo agobiado de la ciudad que mete la pata en los terrenos de Empar y termina ayudándola en sus quehaceres en la granja.

El reparto está bien en sus personajes destacando a Isabel Rocatti y Joaquín Climent quienes tienen los momentos divertidos de la película compartidos con la vaca Tona y toda la trama de su embarazo y parto. Quizá la película se alarga demasiado en resolver las tramas enredadas entre ellas pero es una película bonita de ver que aboga por las segundas oportunidades en la vida.

Completan el elenco de actores, Carles Sanjaime, Verònica Andrés y Àngel Fígols y dirigen la película Cristina Fernández Pintado y Miquel Llorens con guion de Rafael Albert en el que también colaboran ambos directores.

‘El pasajero nocturno’: el road trip maldito definitivo

3’5 Butacas de 5

Lou Llobell as “Maddie» and Jacob Scipio as “Tyler» in Passenger from Paramount Pictures.

André Øvredal podría definirse como un artesano del terror. El director noruego se ha labrado una carrera a base de puro género, desde la fabulosa “La autopsia de Jane Doe” pasando por la vilipendiada “El último viaje del Demeter”, Øvredal siempre ha sabido tocar las teclas adecuadas construyendo una atmósfera idónea para colarnos en sus espectaculares trenes de la bruja. Con El pasajero nocturno, el terror aguarda en una cuneta deseando colarse en tu coche como pasajero.

Lou Llobell as “Maddie» in Passenger from Paramount Pictures.

Después de presenciar un brutal accidente nocturno en la carretera, una joven pareja comprende que algo los ha seguido. Una presencia demoníaca, conocida como El Pasajero Nocturno, se ha unido a ellos y no se detendrá hasta reclamarlos a ambos, convirtiendo su viaje en una auténtica pesadilla.

El pasajero nocturno se vale de estereotipos para entregarnos un aterrador viaje por las diabólicas carreteras estadounidenses. Sobre la sólida base del cine de género, André Øvredal se divierte y compone dos secuencias que están muy por encima del conjunto del relato. La originalidad a la hora de presentar la amenaza es el punto fuerte de una cinta regular y predecible en su conjunto.

Lou Llobell as “Maddie» and Jacob Scipio as “Tyler» in Passenger from Paramount Pictures.

Su principal aliciente es una diabólica puesta en escena que exprime hasta la última gota de tensión de cada secuencia. El pasajero nocturno conjuga diferentes elementos del terror clásico para subir a los espectadores en una atracción perfectamente engrasada.

El pasajero nocturno es la película perfecta para ir al cine con amigos, un disfrute aterrador sobre ruedas que atesora un buen puñado de secuencias que quitan el aliento. André Øvredal y su equipo vuelven a demostrar que, en esto del terror, siempre dan con la tecla adecuada.