‘El Sueño de la Sultana’, una utopía más necesaria que nunca

Hablamos con Isabel Herguera directora de la película que llega a los cines el 17 de noviembre

‘El sueño de la Sultana‘ ha recibido el Premio Irizar y Premio de la Asociación Vasca de Guionistas Euskal Gidoigileen Elkartea en el Festival de Cine de San Sebastián, y el Premio mejor coproducción internacional en el Festival de Hamburgo

El 17 de noviembre se estrena en cines el largometraje El sueño de la Sultana, de la realizadora Isabel Herguera (San Sebastián, 1961), basado en el cuento del mismo título, publicado en 1905 por Begum Rokeya Hossain, escritora nacional de Bangladesh (1880-1932) y que compitió en la Sección Oficial del Festival de Cine de San Sebastian – ZINEMALDIA, con su primer largometraje de animación

En la película se utilizan diferentes técnicas de animación. El segmento que trata sobre el viaje iniciático de la protagonista, Inés (67 min.), está ambientado en la actualidad y se lleva a cabo en animación tradicional 2D en acuarela; los fragmentos referentes a la vida de Rokeya (7 min.) están ambientados en la India de principios del siglo XX, y usan la técnica de recortables, que hace referencia al teatro de sombras típico de esa época; y la parte dedicada a Ladyland (7 min.), que es una libre adaptación del cuento original El sueño de la Sultana, se ha hecho íntegramente en el estilo Mehndi (tatuaje temporal), utilizando exclusivamente la henna.

Sinopsis:

Inés, la protagonista, es una joven donostiarra incapaz de soñar y un poco perdida que descubre accidentalmente el libro El sueño de la Sultana donde se describe el País de las Mujeres, un lugar donde las mujeres son todas científicas y tienen el poder mientras que los hombres están encerrados en casa, limitados por su ignorancia. Fascinada por este clásico de la literatura utópica feminista, y por su autora, la escritora y activista musulmana Begum Rokeya Hossain, Inés se embarca en un viaje iniciático a través de la India en busca de las trazas de la autora y del País de las Mujeres.

El sueño de la Sultana es una coproducción entre España y Alemania y está producida por Sultana Films (Donostia), El Gatoverde Producciones (Madrid), Abano Producións (A Coruña), Fabian & Fred (Hamburgo) y Uniko (Bilbao), y cuenta con la participación, entre otros, de ICAA, Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Madrid, Diputación de Gipuzkoa, EITB, RTVE, Movistar Plus+, ARTE ZDF, Filmin, Tabakalera, MOIN Film Fund Hamburg, Media Europa Creativa, NextgenerationEU. Será distribuida en cines en España por Filmin.

La cinta, que se estrenará el 17 de noviembre en cines de la mano de Filmin, es apta para todos los públicos, aborda varios temas, siendo la concienciación de la condición de la mujer el núcleo central.

‘La Memoria del Cine’: Fernando Méndez-Leite, el cinematográfico hombre de moda

4’5 Butacas de 5

Desde el surgimiento de la Nouvelle Vague y de la emersión del llamado Nuevo Hollywood, se empezó a hablar del término “cinefilia”, empezando así el surgimiento de los directores cinéfilos, que no solo contaban historias, sino que empezaban a estudiar a sus predecesores para así poder otorgarle a la historia del cine una grandísima evolución. Son muchos en esta lista, desde Peter Bogdanovich, Quentin Tarantino, Jean-Luc Godard, Steven Spielberg, François Truffaut, Woody Allen o Martin Scorsese, entre otros muchos. Y, aunque los primeros fueron ellos, al menos así lo dice la historia, Fernando Méndez-Leite, sin duda alguna, también tiene mucho que decir en torno a la cinefilia y acerca de la pasión por el séptimo arte. 

Desde el filme Hablan las campanas(1949), dicho director, realizador de televisión y crítico de cine, se convirtió en un absoluto amante del cine. Lo demostró en muchas de sus intervenciones en televisión, a través de la dirección del programa La noche del cine español o como tertuliano en el programa de Qué grande es el cine, donde analizaba las películas casi como si los largometrajes que él más amaba fueran vivencias de su propio pasado. 

El documental La memoria del cine: Fernando Méndez-Leite, dirigido por Moisés Salama, retrata, no solo a esta figura verdaderamente subrayada de nuestro cine que ha contribuido a que sucesivas personas vean la vida a través de personajes como el protagonista de Fresas Salvajes autoevaluando sus recuerdos, sino una época, una generación y la pena es que, como se señala en el documental, muchos ya no estén, aunque sí que puedan rememorarse gracias a las películas. 

La propia puesta en escena, con una fotografía cargada de películas en formato físico, las melodías silbadas por el propio Méndez-Leite, rostros tan memorables del cine español como Carmen Maura, José Sacristán, Miguel Rellán, Antonio Resines, Aitana Sánchez-Gijón, Hector Alterio, Fernando Lara, Fiorella Faltoyano o incluso José Luis García Sánchez, generan emociones muy profundas para el espectador que, aunque de alguna manera puedan producir cierta melancolía, no hay una nostalgia sobrecargada, es solo una revisión absolutamente maravillosa de un pasado que en momentos solo existe en los antiguos programas de mano.  

“Jugar a las películas”, así lo llama Méndez-Leite al hecho de programar ciertas películas en cines que ya, desgraciadamente, se han perdido, pero él los recopila, los resucita, los devuelve a la vida como hace el cine con diversas figuras a través de sus historias en la gran pantalla. 

El hombre de moda, la miniserie La Regenta, así como los documentales en torno a la figura de Elías Querejeta o Ana Belén, entre otros, también se integran en esta semblanza cinematográfica donde se deja claro que Méndez-Leite, aparte de ser un hombre de cine, es ante todo un director de cine. 

Son tantos los detalles de esta pieza documental, que es inevitable compararle a su protagonista con Pedro Liniers, donde la palabra es igual de importante que sus películas favoritas, donde sus vivencias dicen muchísimo de su propia persona y donde sus cuadernos, llenos de fotogramas y estrellas, terminan enmarcando la maestría de todo lo que es y ha sido. Como bien remarca José Luis García Sánchez en el largometraje: “Lo que nunca pueden engañarnos son las imágenes” y el visionado de este documental, es la mayor prueba de que todo ello es así, de que verdaderamente Fernando Méndez-Leite es la memoria del propio cine.