Alejandro Marín: “Todavía queda mucho por hacer; hay una intolerancia latente”

Hablamos con el director de ‘Te estoy amando locamente’ película que ha llegado a las carteleras el 6 de julio

Crítica. ‘Te estoy amando locamente’: la película donde la libertad y el amor son el punto de partida

«TE ESTOY AMANDO LOCAMENTE», el primer largometraje de Alejandro Marín tras la reconocida serie Maricón perdido, se estrenará en cines el 6 de julio de la mano de Filmax. 



Protagonizada por Ana Wagener (La voz dormida – Premio Goya -, El reino) y Omar Banana (Paquita Salas) junto a Alba Flores (La casa de papel, La sagrada familia), Carmen Orellana, La Dani, Lola Buzón, Alex De la Croix, Jesús Carroza, Mari Paz Sayago, Manuel Morón y Pepa Gracia la película aborda la historia de una madre capaz de todo, incluso de vencer sus prejuicios por el amor a su hijo.

Sinopsis:

Sevilla, 1977. Reme está orgullosa de que su hijo Miguel vaya a convertirse en el primer universitario de la familia. Aunque lo que de verdad quiere Miguel, es ser artista y cantar en un popular concurso de televisión. En un momento en que en España la homosexualidad es delito, Reme deScubrirá también quienes son los nuevos amigos de su hijo: el incipiente movimiento LGTBI andaluz, gestado paradójicamente en el seno de la Iglesia.



 

Sobre Alejandro Marín:

Graduado en dirección por la Escola Superior de Cinema y Audiovisuals de Catalunya (ESCAC), en 2016 dirigió el cortometraje ‘Laborable‘, seleccionado en numerosos festivales nacionales, al que le siguió, en 2017, ‘Nacho no conduce‘, con el que consiguió el premio al mejor cortometraje en el Festival de Málaga, en la Mostra Fire! y en la Semana de Cine de Medina del Campo, entre otros. Tras participar en el largometraje colectivo ‘La filla d’algú‘ (2019), en 2021 estrenó la serie de tv ‘Maricón perdido‘ que recibió una gran acogida por parte de la crítica y el público. 

«TE ESTOY AMANDO LOCAMENTE» es la nueva ópera prima de ESCAC, producida por Escándalo Films, Escac Estudio, Zeta Cinema, Zeta Audiovisual, La Pepa Films y Te estoy amando AIE, con la participación de RTVE, Movistar Plus+, Netflix, Canal Sur Radio y Televisión y Crea SGR con el apoyo del ICAA e ICEC-Department de Cultura y la financiación del ICO, Mogambo y Triodos Bank.

«TE ESTOY AMANDO LOCAMENTE» ha sido un rodaje con una producción sostenible, en el que se han incorporado herramientas, protocolos y medidas que garantizaban los criterios de sostenibilidad en los ámbitos medioambiental, económico y social.

‘El Zorro’: la infinita honestidad del animal

3’5 Butacas de 5

La honestidad de los animales va mucho más allá de la compañía diaria que nos ofrecen. Se establecen unos lazos con ellos en los que el amor, la comprensión, la sinceridad y la fidelidad trascienden sobre una relación que cruza los límites del cariño. Son seres vivos que incluso en los peores momentos de nuestras vidas demuestran una pureza y empatía que no solamente sana las heridas, cura el alma más dolorida.

‘El Zorro’ de Adrian Goiginger no es simplemente la historia real de su bisabuelo, es el canto a la amistad más pura y hermosa que puede establecerse en nuestras vidas. La de dos seres solitarios, necesitados de amor y compañía, y que durante las peores pesadillas que se producen en el mundo deben luchar el uno por el otro.

El soldado Franz Streitberger es un mensajero del tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Un día, justo antes de un ataque a los aliados, Franz encuentra un cachorro de zorro malherido al que decide cuidar, ofreciéndole el calor del hogar que a él siempre le faltó en su infancia. El zorro se convierte desde ese momento en su mejor amigo y aunque en cualquier momento podría escapar, permanece fiel acompañando al soldado durante gran parte de la guerra. Hasta que en 1941 Franz tiene un nuevo destino: el frente ruso.

Una historia que penetra en el corazón mediante la belleza más pura y el cariño más honesto entre el ser humano y los animales. La película dibuja una narrativa llena de emociones con el dolor de la guerra como contexto. Soledad, cariño, ternura y la inseguridad del momento por el que atraviesan los protagonistas. Una tensión que no abandona el metraje en ningún momento y que se presenta con una fuerza dolorosa desde el principio.

Un juego de espejos entre el zorro y Franz con el que el espectador viajará de inicio a fin. El trasfondo del pavor nazi, el abandono familiar y la ausencia de amor en el mundo de los hombres son la cuerda sobre la que los dos protagonistas tratan de entenderse, madurar y salir al paso en las dos horas de metraje.

De una belleza sobrecogedora y un dramatismo lleno de turbulencias, el largometraje no escatima en recursos emocionales para traspasar la pantalla. Minimalista en muchos momentos, son sus silencios y los espacios los que permiten hablar al dolor de sus protagonistas en una historia real tan hermosa como sincera.