‘Ruby, aventuras de una kraken adolescente’ : algo nuevo bajo el mar

3 Butacas de 5

            Esta es mi primera experiencia de crítica de una película de animación, con la dificultad que creo que supone, pero con la ilusión que merece al haber experimentado una ligera retrospección hacia la infancia, en aquellas épocas en las que tenía la fortuna de ir al cine a ver “Los Increíbles”, “Monstruos SA” u otras referencias de animación como “Buscando a Nemo”.

            Dreamworks nos presenta su nuevo producto: “Ruby, aventuras de una kraken adolescente”, una película que parte con Ruby como protagonista, una joven de 16 años adaptada o infiltrada en un mundo de humanos. Ella sólo pretende encajar con sus compañeros de instituto, y sin embargo se muestra algo retraída, se define como ‘friki’ y poco sociable, además de recibir un fuerte control educativo por parte de su madre, quien le impide acudir a un evento debido a su prohibición de meterse en el agua. Aun así, en un momento dado, incumple esta norma y se adentra entonces en un proceso que siempre me ha apasionado: el descubrimiento de los poderes por parte del protagonista. Cierto es que esto es una película de animación, pero este proceso me recordó a aquel Spider-Man de Sam Raimi, protagonizado por Tobey Maguire, o a ‘El Protegido’ de M. Night Shyamalan (máxima expresión de este concepto de descubrimiento). También es verdad que en esta película te van poniendo sobre aviso: Ruby es un kraken, no una persona humana. Había pistas suficientes.

RUBY GILLMAN, TEENAGE KRAKEN, from DreamWorks Animation

De ese modo, la animación se muestra de un modo bastante espectacular, con escenas coloridas y profundas del fondo oceánico durante los viajes de la protagonista por lo que era su origen encubierto. Esto va acompañado de ciertos toques cómicos para un público infantil que estoy convencido que disfrutarán.

Por otro lado, el mensaje transmitido a través de la narración no es tan profundo ni genuino como en otras obras de DreamWorks (como en ‘Shrek’): una chica poco popular que poco a poco va descubriendo sus poderes sobrenaturales y sus poderes de progresar con normalidad en su vida de adolescente de 16 años, con los típicos conflictos personales y familiares que eso implica.

Ruby Gillman (Lana Condor) in DreamWorks Animation’s Ruby Gillman, Teenage Kraken, directed by Kirk DeMicco.

Digamos que es una especie de “No es otra estúpida película americana”, con referentes ligeramente modificados (kraken por sirena, no está mal), pero con los roles mantenidos y que puede seguir siendo efectiva e inspiradora para los más pequeños manteniendo ese mensaje de que la chica solitaria e introvertida puede llegar a hacer grandes cosas. Véase “Kick-Ass 2: con un par” para ver más claro el concepto, aunque esta película está claramente dirigida a otro público algo mayor.

En definitiva, la película mantiene el entretenimiento y el espectáculo audiovisual de otras obras de DreamWorks, por lo que el entretenimiento está asegurado especialmente para los más pequeños; aunque no esperen algo especialmente original.

‘Repostero y chef’: Un deleite culinario

4’5 Butacas de 5

Prepara el apetito porque la nueva película del director francés Sébastien Tulard llegará para quedarse en tu paladar. Basada en hechos reales, “Repostero y chef” nos sumerge en la vida de Yazid Ichemrahem,interpretado notablemente por Riadh Belaïche, un apasionado repostero y chef desde la infancia que busca, sin importar lo mal que lo trata la vida, convertirse en el mejor chocolatero del mundo. Con una combinación de comedia dramática y elementos culinarios, la película nos invita a explorar los sabores y emociones que dan forma a la historia de Yazid, quien fue campeón mundial en 2014 de postres helados.

La fotografía es el punto más destacado, a través del uso de lentes macro, cambios de luces y un montaje exquisito, Tulard logra transportarnos a un mundo aislado en el que podemos sentir, saborear y experimentar los ingredientes de cada uno de los platillos que abundan en la película, desde una simple manzana cubierta de chocolate hasta una gran escultura de chocolate meticulosamente tallada, y son esos detalles capturados con maestría, que despertarán tu propia pasión por la cocina.

Cada uno de los personajes en la película tienen una personalidad distintiva y se desarrollan de manera convincente. A través de momentos de alivio cómico, la película equilibra hábilmente el drama con momentos de humor, manteniendo un ritmo envolvente que te mantiene comprometido en cada escena.

Con el uso de flashbacks recurrentes a la dura infancia de Yazid, se muestra no solo la fascinante, pero a veces frenética cocina, sino también los eventos que han moldeado su vida fuera de ella. Las transiciones entre el presente y el pasado son inteligentemente llevadas para volver a la narrativa de cada tiempo y no hacen perder el interés.

Definitivamente, «Repostero y Chef» es un deleite culinario ambicioso e innovador que combina el talento con el drama personal para apreciar los sabores y la creatividad en la cocina, mientras que también te sumerge en la vida de un personaje complejo y carismático. Eso sí, al salir del cine, te será difícil resistirse a la tentación de buscar algo dulce para satisfacer tu apetito.