‘Atrapando a un Monstruo’: una película situada entre la fantasía de una niña y la realidad violenta de los adultos

3 Butacas de 5

Brian Fuller (Hannibal, American Gods) pega el salto a la gran pantalla con Atrapando un Monstruo (Dusty Bunny, en inglés). Fuller dirige y guioniza esta cinta protagonizada por Sophie Sloan acompañada en su debut cinematográfico por Mads Mikkelsen (Hannibal, Otra ronda) y Sigourney Weaver (Alien, Avatar) en esta película que nos sitúa entre la fantasía creada por una niña y la realidad violenta de los adultos.

La premisa de esta historia me resultó curiosa en cuanto la leí: una niña que está convencida de que hay un monstruo bajo su cama, contrata a su misterioso vecino para que lo mate después de que se haya comido a sus padres. A priori esta historia podría desarrollarse en muchas direcciones y eso es lo que más me gustó mientras la veía.

Desde su comienzo no puedes evitar preguntarte si todo lo que ocurre lo ves desde el punto de vista de la imaginación de Aurora (Sophie Sloan) o si realmente existe el monstruo de debajo de su cama. Es un poco lo que le pasa al vecino (Mads Mikkelsen), un sicario que cuando recibe la visita de la niña queriendo contratar sus servicios, enseguida descarta que exista un monstruo de verdad. La teoría de él es que como se ha ganado muchos enemigos, fueron a matarlo y se equivocaron de apartamento. Porque, al fin y al cabo, todos sabemos que los monstruos no existen, ¿o sí?

Inicialmente esta historia con su entramado entre la fantasía y la realidad te mantiene atenta intentando descifrar si crees a Aurora o si compartes el escepticismo del vecino. Todo te hace dudar porque al principio las imágenes están muy bien construidas para que mantengas esa inquietud durante gran parte de la película. Sin embargo, mientras se desarrollaba me dio tiempo de perder el interés hacia el ecuador de la cinta. Su duración no es excesiva, pero da varias vueltas sobre lo mismo sin aclarar demasiado y la relación entre los personajes de Mikkelsen y Weaver distrae y confunde más de lo que aporta a la trama. En mi opinión esta historia es un buen ejemplo de una premisa con mucho potencial que falla en su desarrollo, sobre todo de la mitad hacia delante y cuyo final no es nada satisfactorio cuando se resuelve. Creo que tenían un mensaje muy bonito entre manos y que se llega a entender, pero que falla en el componente emocional y no llega a conectar profundamente con el espectador.

Me gustaría destacar las interpretaciones de Mads Mikkelsen, siempre acertado, y de Sophie Sloan que estoy convencida de que tiene un futuro muy prometedor. Por otro lado, la estética y el diseño de producción son muy interesantes, ayudando a transmitir el ambiente de fantasía en el que se mueve esta historia.

En definitiva, no es una película de fantasía para niños, pero los adultos disfrutarán de una historia curiosa y entretenida que les dejará con una sensación reconfortante. Atrapando un Monstruo llega a los cines en España el 10 de abril.

‘Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras’: una comedia negra delirante sobre un apocalipsis tecnológico muy cercano

4 Butacas de 5

Gore Verbinski (Piratas del Caribe, Rango) regresa a la gran pantalla con esta comedia negra de ciencia ficción, guionizada por Matthew Robinson (De Amor y Monstruos, Dora y la Ciudad Perdida). Esta película nos plantea, de una forma totalmente caótica e hilarante, un futuro en el que la inteligencia artificial ha consumido la vida humana y parece no haber vuelta atrás.

En una noche muy oscura, un hombre vestido de forma extraña (Sam Rockwell) irrumpe en un restaurante asegurando que viene del futuro. Amenaza a los presentes con inmolarse si no le prestan atención y les cuenta que es la 117º vez que repite esa noche. ¿Su objetivo? Que un grupo de voluntarios se vaya con él para ayudarle a intentar impedir el apocalipsis tecnológico que se avecina. Fuera del restaurante deberán abrirse paso enfrentándose a diversos obstáculos, algunos de ellos tremendamente surrealistas, para llegar a su destino y salvar a la humanidad.

El reparto encabezado por Sam Rockwell al que le siguen actores con una trayectoria siempre ascendente como son Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chaudhry y Juno Temple. El conjunto funciona con solidez, aunque destacan los personajes de Sam Rockwell, Haley Lu Richardson y Juno Temple, cuyas interpretaciones consiguen generar una intensa empatía con el espectador.

A pesar de su duración, la película es increíblemente entretenida e incluso se atreve a introducir flashbacks de los diferentes miembros del equipo sin que decaiga el ritmo que en todo momento tiene atrapado al espectador.

La fotografía es predominantemente oscura, no solo en la noche en la que se desarrolla la acción presente, si no también en los propios flashbacks de los personajes. Sin embargo, hacia el final hay una escena con colores brillantes que contrasta con todo lo anterior, con una simbología muy evidente.

Uno de los mayores aciertos de la cinta es su capacidad para hacer que el espectador empatice con situaciones profundamente surrealistas. Bajo su apariencia desenfadada y caótica, la película esconde paralelismos inquietantes con la realidad. En este sentido, me recuerda a muchos episodios de Black Mirror (2011– ), donde las exageraciones tecnológicas, aunque aparentemente lejanas, funcionan y resultan perturbadoras precisamente porque reflejan tendencias ya presentes en nuestra sociedad. La cuestión de la inteligencia artificial y sus peligros está muy candente en el debate actual y cada vez nos plantea más dilemas respecto a la convivencia con una tecnología que está en evolución permanente. La película acierta al abordar esta preocupación desde el humor, lo que permite que la crítica cale sin resultar pesada ni excesivamente pesimista. Así, consigue que el espectador salga del cine con una reflexión de fondo, pero sin una sensación amarga.

En definitiva, se trata de una cinta dirigida a un público adulto que, si entra en el juego de la realidad surrealista planteada por Verbinski, encontrará un viaje tan entretenido como estimulante, cargado de acción, comedia y caos. Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras llega a los cines de España el 10 de abril.