UDIT, nuevo colaborador del VIII Festival de Cortometrajes ‘Rueda con Rueda’

La Denominación de Origen Rueda ha firmado un convenio de cooperación con la institución educativa que refuerza el compromiso del festival con la formación de alumnos relacionados con el mundo del cine

La organización del certamen culmina así una gira de presentación de la octava edición del festival por una veintena de centros educativos

El presidente de la Denominación de Origen, Carlos Yllera, y el rector de UDIT, Universidad de Diseño y Tecnología, Juan Cayón, firmaron ayer en las instalaciones de esta institución un convenio de cooperación educativa en el marco del VIII Festival Rueda con Rueda. “Gracias a este convenio con UDIT, la Denominación de Origen Rueda refuerza su apoyo a los estudiantes que quieran abrirse un camino en el mundo del cine”, afirma Carlos Yllera, presidente de la D.O. Rueda. “Y es que la participación en el VIII Festival de Cortometrajes Rueda con Rueda y en sus futuras ediciones es una oportunidad de oro para dar a conocer sus trabajos”, recuerda.

Mediante este acuerdo, ambas entidades se comprometen a una colaboración mutua en el refuerzo del aprendizaje de los alumnos de UDIT, fomentando de manera práctica la participación de estos en el concurso. Una de las ventajas que recoge el nuevo documento va dirigida a los alumnos de 3º del Grado en Diseño Multimedia y Gráfico de UDIT, que ya han recibido, por parte de la organización del festival, una sesión de pitchingpara la preproducción de su futuro cortometraje en Rueda con Rueda.

Todos los estudiantes relacionados con el mundo del cine que se presenten al VIII Festival de Cortometrajes Rueda con Rueda podrán optar a un premio de 2.000 euros en su categoría. Para participar, tendrán que atenerse a las bases del concurso. La inscripción para la presentación de trabajos está abierta hasta el próximo 2 de octubre de 2023.

Presencia en 20 centros educativos

No es la primera vez que la D.O. Rueda establece vínculos con universidades para impulsar el compromiso del alumnado con el Festival de Cortometrajes Rueda con Rueda, cuya principal colaboración corre a cargo de es la Diputación de Valladolid. De hecho, el año pasado la Denominación de Origen ya firmó un convenio de colaboración con este objetivo con la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid.

Además, la organización del festival acaba de concluir una gira de presentación del certamen en una veintena de centros educativos en España de cara a su participación en esta octava edición. Algunos de ellos han sido la escuela ACEIMAR en Valladolid, la escuela Master D en Madrid, la Cinescuela Melies en Valencia y diversos Institutos de Educación Secundaria en Benidorm, Málaga, Toledo, Zaragoza y Córdoba, además de la Universidad Europea del Atlántico (Santander).

‘¡Tiburón a la vista!’: Un lavado de imagen para las películas de tiburones

3 Butacas de 5

Llevamos tantos años viendo películas cutres de tiburones que nos habíamos olvidado de que se podían hacer bien. ‘Tiburón a la vista’ nos presenta una trama ya muy repetida, la de un tiburón asesino que perturba la paz de un pequeño pueblo de veraneo, pero decide acertadamente alejarse de un acercamiento más dramático y nos demuestra que el tono cómico encaja muy bien en este tipo de historias, a las que casi podemos llamar ya un género en sí mismo.

Son varios los elementos que hacen de esta una película compleja que destaca frente a historias similares. La dirección está cuidada y muy medida, recordando a veces al estilo de Wes Anderson en cuanto a la utilización de símbolos visuales. La historia está narrada por un narrador que, aunque pueda llegar a resultar explicativo en alguna ocasión, ayuda a asentar el tono cómico. Se emplean algunos estereotipos como el de la policía a punto de jubilarse o el del propio tiburón de naturaleza asesina, pero la trama está realmente subordinada a ellos, se utilizan de forma coherente y tienen una aportación a nivel narrativo.

Además, y al igual que en el filme original de Steven Spielberg de 1975, el cual indudablemente impulsó la presencia del tiburón en el cine, la tensión dramática proviene de la idea terrorífica del tiburón y esta no depende exclusivamente de la utilización del recurso del jumpscare o susto repentino. A esto se le añade el hecho de que el motor de la historia no son las imágenes de un tiburón asustando al espectador, sino la evolución interna y emocional del personaje. Lo realmente peligroso para la protagonista no es el tiburón, sino la cólera colectiva de un pueblo que lo quiere matar, su obsesión por cazarlo y redimirse; sobre todo, el no querer afrontar su crisis existencial producida por un sistema que le obliga a jubilarse.

Relacionado con esto, se agradece que hayan decidido darle el papel protagonista a una mujer que de verdad hace algo y que produce narratividad. Otro ejemplo de la ruptura de los roles clásicos de género lo encontramos en su marido; no es el prototipo convencional de hombre y su personaje no está por estar, sino que su función es acompañar el desarrollo emocional ya caracterizar en mejor medida a la protagonista.  

En definitiva, la película resulta emocionante, entretenida y, sobre todo, refrescante y sorprendente. Te gustará tanto si disfrutas de los thrillers con tiburones como si tus películas favoritas son aquellas enfocadas en el desarrollo emocional del personaje protagonista. Aunque puede que su tono frívolo y cómico descoloque a aquellos que solo quieran ver a un tiburón devorando a personas durante hora y media.