‘Jorge, una travesía de Coque Malla’: un recorrido sobre la vida de un artista que nunca perdió su brújula

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Pocos saben lo difícil que ha resultado para quien comienza estas líneas el resumir el torrente de sensaciones que causa Coque Malla como artista. Un tipo con tantas inquietudes como aristas que no duda en volcar en su arte. Sin duda, por encima de todo un enfoque a la persona y su curiosidad inseparable. El carácter único de una persona.

Todos tenemos en mente al adolescente irreverente que revolucionó el rock en los años ochenta a prolífico cantautor, Coque Malla ha seguido una máxima en su trayectoria, la de reinventarse. 

Un trayecto no exento de luces y sombras que presenta en el documental biográfico ‘Jorge. Una travesía de Coque Malla‘ y que queda resumido en una máxima que él mismo relata: «Afortunadamente, el éxito es impredecible«.

Su carrera despegó con tan solo 15 años en la banda Los Ronaldos, y aunque han pasado casi dos décadas desde aquello, Coque Malla ha mantenido su éxito, marcado por una reformulación constante que llega a la pantalla de la mano de las hermanas Cristina y María José Martín (Lasdelcine Producciones) el 20 de enero.

Su historia de amor por la música va pareja, casi, a su llegada al mundo, porque desde pequeño memorizaba las coreografías de Michael Jackson. Amante del baile, la música y las artes desde niño. Le viene de cuna, por un lado, de afición por otro. 

Estos momentos fueron la antesala de crear el grupo Los Ronaldos en 1985. El documental transita desde estos primeros años de música del artista adolescente, que firmó éxitos junto a esta banda como “Adiós papá” o “Sí, sí”, hasta la actualidad, pasando por momentos que marcaron su trayectoria, como la disolución de la banda.

Con un mensaje claro de las diferentes etapas que vive un músico joven y su forma de evolucionar musical y personalmente, el documental incide en la capacidad de reinvención narrada también desde los baches y los momentos más complejos; de un éxito arrollador siendo muy joven a tener que comenzar de cero.

Coque resume todo ello con honestidad, porque esta es la «única forma de conectar con el público”, desgrana María José Martín, que encuentra en esta historia de superación un componente universal con el que “es fácil identificarse”.

“Viví una adolescencia con 30 años y no con 20, que es lo que suele tocar”, rememora el cantante sobre esta etapa, en la que empezó de cero para hacerse un hueco como solista y que las hermanas Martín narran de forma cinematográfica con intervenciones de artistas y escritores como Leiva, Ray Loriga, Alberto San Juan, Leonor Walting o Iván Ferreiro.

Un éxito que Malla disfruta acompañado, tal y como refleja el documental, en el que también participan su hermano, su mujer y sus compañeros de Los Ronaldos, que siempre han acompañado al artista en su andadura. Todos ellos perfilan al autor con una misma descripción, la de un hombre “con mucha fe”.

A modo de conclusión, la música como forma infinita e inagotable de creación, un camino que Coque Malla ha recorrido explorando desde sus formatos más agitados en sus inicios hasta la composición de temas más trascendentales, haciéndolo fiel a su esencia, esa que idolatran en la cinta voces como la de Dani Martín.

Un éxito que Malla disfruta acompañado, tal y como refleja el documental, en el que también participan su hermano, su mujer y sus compañeros de Los Ronaldos, que siempre han acompañado al artista en su andadura. Todos ellos perfilan a este con una misma descripción, la de un hombre “con mucha fe”. 

A modo de conclusión, la música como forma infinita e inagotable de creación, un camino que Coque Malla ha recorrido explorando desde sus formatos más agitados en sus inicios hasta la composición de temas más trascendentales, haciéndolo fiel a su esencia, esa que idolatran en la cinta voces como la de Dani Martín. 

Ha evolucionado como artista e individuo sin perder la brújula. 

“No hay trucos, yo creo que la forma de evolucionar sin perderse es sin que te asuste saber que el arte es infinito, soltando amarras y dejándote llevar por el camino de la creación”, una frase que bien resume la esencia presentada en esta producción a Coque y a Jorge, el artista y la persona que conforman su éxito. 

‘Una Herencia de Muerte’: una ácida y divertidísima comedia

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A punto de que su negocio quiebre, a las hermanas Savanna (Anna Faris) y Macey (Toni Collette) se les presenta una oportunidad de oro, heredar la fortuna de la tía Hilda (Kathleen Turner) lo único que deben hacer es cuidarla durante sus últimos días para conseguir que las ponga en su testamento. Pero no lo tendrán tan fácil, pues su prima Beatrice (Rosemarie DeWitt) ya se les adelantó y su primo Richard (David Duchovny) no tarda en unirse.

En una competencia por ser las mejores, buscarán complacer cualquier deseo de su moribunda tía, incluso satisfacer sus necesidades sexuales. Todo esto acompañado de la seducción insistente de Richard hacia Macey que explota de la manera más incómoda llevando a los espectadores a la carcajada.

Las actuaciones como es de esperarse es lo que más destaca de este filme junto con el guion. Toni Collette (Hereditary 2018, Miss you already 2015, Pieces of her 2022) nos asombra con lo camaleónica que se vuelve entre género y género. En este caso nos regala un personaje introvertido y manipulable, pero con mucha tenacidad hacia sus objetivos.

Anna Faris (Saga Scary Movie 2000-2013) por su lado, en su ya conocida faceta cómica, nos presenta un personaje astuto, despierto y muy impulsivo, logrando el equilibrio perfecto del dúo de hermanas.

Dean Craig (Un funeral de muerte 2007) nos sorprende una vez más con una comedia ácida que sería un desperdicio perderse.