‘Pajarito’, el western más salvaje que vivieron ellas

El cortometraje está inspirado en los sucesos reales de violencia de género vividos por Esther Molina, guionista del proyecto y una de sus actrices principales

Miguel Monteagudo es el director del trabajo que ha sido reconocido Mejor Proyecto de Cortometraje en el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL)

Puedes formar parte del proyecto de ‘Pajarito’ convirtiéndote en mecenas a través de la plataforma de crowdfunding Ulule

UN WESTERN PARA CONTAR LO QUE NUNCA SE CONTÓ

Durante décadas, el western nos habló de hombres.
De pistoleros, sheriffs, duelos y leyendas.
Pero casi nunca habló de ellas.

Pajarito nace para cambiar eso

LA SINOPSIS

Texas, 1872.
Una peligrosa asesina se ha dado a la fuga.
Se la conoce como ‘Pajarito’.
Su descripción encaja perfectamente con la de Sara.

Justo la persona que Ellen y Jane acaban de acoger en su casa…

UNA FICCIÓN INSPIRADA EN HECHOS REALES

Pajarito‘ está inspirado en los sucesos reales de violencia de género vividos por Esther Molina, guionista del proyecto y una de sus actrices principales.

No es una historia escrita desde la distancia.

Es una historia que nace del cuerpo, de la memoria y de la necesidad de transformar el dolor en algo que sirva a otr@s.

Este cortometraje no busca adornar la violencia.
Busca mirarla de frente.

UN WESTERN DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LAS MUJERES

El western clásico fue un género profundamente masculino.
Las mujeres quedaron relegadas a personajes secundarios, sumisos o románticos.

En ‘Pajarito, eso se invierte.

Aquí las mujeres son protagonistas, toman decisiones y cargan con las consecuencias.
Contamos qué les pasaba a ellas, cuáles eran sus miedos, sus heridas y su fuerza para sobrevivir en un mundo hecho en su contra.

Con este proyecto hacemos también justicia histórica con el género.

RECONOCIMIENTO EN FICAL

Pajarito ha sido reconocido como Mejor Proyecto de Cortometraje en el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL), uno de los festivales de referencia del cine español. 

Este premio supone un respaldo institucional y cultural al valor artístico y social del proyecto, y confirma la relevancia de su propuesta: un western contemporáneo que revisa el género desde una mirada feminista y comprometida.

El apoyo de FICAL refuerza el potencial del cortometraje para conectar con el circuito de festivales y para consolidarse como una obra con recorrido cultural y capacidad de generar impacto más allá de la pantalla.

UN REPARTO INMEJORABLE

El reparto está formado por intérpretes con una fuerte sensibilidad artística y humana:

  • Aria Bedmar como Sara
  • Esther Molina como Ellen
  • Antonio Gómiz como Campbell
  • Amanda Ferrer como Jane
  • Mara Soria como la reportera

Un equipo unido no solo por el cine, sino por el sentido profundo del proyecto.

RODAR DONDE NACIÓ EL WESTERN… PARA TRANSFORMARLO

Pajarito se rodará en el Rancho Leone, en pleno desierto de Tabernas (Almería).

Un lugar mítico creado por Sergio Leone, donde se filmaron algunos de los grandes westerns de la historia, como Hasta que llegó su hora.

Volvemos a ese espacio legendario para contar la otra cara del western.
La que nunca tuvo voz.

UN ESTILO CRUDO, REALISTA Y HONESTO

Este no es un western estilizado ni romántico.
Huimos de la épica y del artificio.

La imagen será seca, realista y directa, acorde con la historia que contamos.
Sin embellecer la violencia.
Sin convertir el dolor en espectáculo.


MUCHO MÁS QUE UN CORTOMETRAJE

‘Pajarito’ tendrá su recorrido por festivales de todo el mundo, pero el proyecto no terminará ahí. 

El objetivo es que el corto recorra institutos, asociaciones y espacios educativos, acompañado de coloquios y debates.

Queremos que sea una herramienta de concienciación, que ayude a hablar de la violencia de género, de su evolución en el tiempo y de cómo sigue afectándonos hoy.

Porque cada año, este problema sigue costando vidas.

¿POR QUÉ NECESITAMOS TU APOYO?

Este proyecto solo puede existir gracias a la gente que cree en él.
Tu aportación no es solo económica:

  • Estás apoyando cine independiente y valiente
  • Estás ayudando a cambiar la mirada de un género clásico
  • Estás formando parte de un proyecto con impacto social real

‘Pajarito’ volará gracias a quienes decidan creer y participar.

SÉ PARTE DE ‘PÁJARITO’

Si alguna vez sentiste que faltaban historias por contar. 💜
Si crees en un cine que inquieta, cuestiona y transforma. 🎬
Si piensas que el ‘western’ también puede ser feminista. ✊

Este proyecto es para ti.

Gracias por ayudarnos a hacerlo posible.
Gracias por formar parte de ‘Pajarito’.

¿Para qué es la financiación?

Durante 2 años hemos intentado conseguir por todos los medios apoyos económicos de las entidades públicas y/o privadas, pero no hemos obtenido respuesta. Esto significa que el presupuesto que tenemos es muy ajustado. Para poder sacarlo adelante, todo el equipo va a trabajar aportando su salario a la producción, lo que reduce mucho el presupuesto y demuestra la implicación y el compromiso humano y personal de todo el equipo para que este proyecto vea la luz.

Contamos únicamente con 6.320 € del premio del FICAL y necesitamos conseguir 2.000 € más para lograr el mínimo para poder rodar, pero lo ideal para que todo vaya sobre ruedas y facilitar la producción sería conseguir llegar a 5.000 € en la campaña de crowdfunding.

MIGUEL MONTEAGUDO (Director y guionista) 

Nacido en Madrid en 1981 y formado en guion, dirección, producción y montaje en Septima Ars y CreandoCine. Más de 20 años de experiencia en el audiovisual en los cargos de director, guionista y editor. 

Después de producir y participar en multitud de cortos, se convierte en productor independiente con la marca ‘Sinapsis Films’ con la que ha producido 5 cortometrajes profesionales:
¿Bailas, Papá? ( Miguel Monteagudo, 2019), Cómplices ( Rubén Guindo, 2020), Perder ( Rubén Guindo, 2023), 893 KM (Rubén Guindo, 2025) y Montecarlo 67 ( Rubén Guindo, 2025 ), donde también fue guionista. 

Los cinco proyectos acumulan más de 60 premios y 200 selecciones en festivales nacionales e internacionales, en los que destacan estar en la lista de los 30 cortos que compitieron por el GOYA 2025 con ‘PERDER’ o ganar el premio a Mejor Cortometraje de la 27ª Semana del Cortometraje de Comunidad de Madrid con «Montecarlo 67»

Su estilo destaca por un fuerte compromiso social y humano, pero sin perder de vista la calidad y la creatividad cinematográfica. 

Y este es el fantástico equipo humano que hará posible que Pajarito sea una realidad:


‘El testamento de Ann Lee’: Una interesante propuesta que muestra sus mejores cartas demasiado pronto

3 Butacas de 5

La primera vez que supe algo de El testamento de Ann Lee fue cuando se estrenó en el Festival de Venecia, donde recibió excelentes críticas ante una propuesta que calificaban como única. Y, sinceramente, poco a poco me fue llamando la atención el proyecto al ver sus primeras imágenes (algunas parecían cuadros) e incluso su tráiler, donde se podía ver que mezclaba una película de sectas religiosas con el género musical, una propuesta valiente sin duda. Y precisamente ahora es cuando nos llega a nuestras pantallas esta interesante propuesta interpretada por Amanda Seyfried y con guion del ganador del Óscar por The Brutalist, Brady Corbett. Una vez visionada, desde luego posee momentos que ponen la piel de gallina, pero tiene el problema de que termina por resultar algo monótona.

La nominada al Óscar Amanda Seyfried interpreta a la líder de los Shakers, que predicaba la igualdad de género y social y era venerada por sus seguidores. El testamento de Ann Lee narra su búsqueda por construir una utopía, con más de una docena de himnos tradicionales de los Shakers reinterpretados, con coreografía de Celia Rowlson-Hall (Vox Lux) y canciones y partituras originales del ganador del Óscar Daniel Blumberg (The Brutalist).

El testamento de Ann Lee posee una primera media hora que, desde luego, te atrapa. Y lo hace a través de su mezcla histórica (bueno, lo que se sabe de ella) con rupturas musicales que pillan al espectador por completo desprevenido. Además, lo mejor de todo es que esos momentos de “performance musical” están perfectamente integrados en lo que está contando, porque precisamente es lo que hacían los llamados “shakers”, y por ello se integran dentro del relato a la perfección sin chirriar en ni un solo instante.

Y es que he aquí el principal problema del film, pues una vez vistos dos números… vistos todos. Salvo dos momentos musicales que destacan algo más por encima al ofrecer algo un poco diferente (el solo de Ann con “Hunger and Thirst” o el que encarna Lewis Pullman cual ópera rock), el resto de números musicales, tras esa media hora inicial, siguen el mismo patrón y, pese a la fuerza visual de sus imágenes y música, termina por resultar bastante plana y monótona, sobre todo en un relato que dura 137 minutos.

Ahora bien, hay uno especialmente en sus primeros 15 minutos que es el mejor momento del relato, con un (casi) plano secuencia que crea imágenes brutales, casi como si estuviéramos ante un cuadro, y que resume a la perfección las intenciones de su personaje principal y del propio proyecto en sí.

El problema es que, más allá de eso… no hay mucho más. Cierto es que nos cuenta todas las andanzas de su personaje central, pero apenas vemos una profundización de su personaje, al quedarse en la superficie de algo que podía resultar MUY interesante y que apenas desarrolla. No hay conflictos psicológicos en la trama, y aunque me parece un acierto pleno no juzgar a su personaje, sí que se queda plana en toda su narrativa. Da la sensación de que es un film que muestra sus cartas demasiado pronto y que solo sirve para contar su historia sin profundizar demasiado en ella.

Tampoco ayuda mucho su abuso de la voz en off, clara muestra de que algo no termina de funcionar bien en el relato si la tienes que usar constantemente cuando, verdaderamente, no habría hecho falta salvo en momentos muy puntuales.

Pero al César lo que es del César: el film, visualmente, es magnífico, con un diseño de producción que, pese a su reducido presupuesto, cumple a la perfección (ese Manchester del siglo XVIII); el montaje es excelente, en especial con sus números musicales (el del barco), e intenta dar ritmo al film pese a su narrativa algo plana; y la banda sonora consigue momentos musicales enormes, con algunas canciones que a día de hoy sigo tarareando.

Y luego, interpretativamente, todo el reparto está espléndido, donde Amanda Seyfried lleva la voz cantante con una interpretación maravillosa en la que pasa por todos los estados posibles. De los secundarios, destacar al siempre estupendo Lewis Pullman, con un personaje de lo más agradecido. En ese aspecto, los actores incluso mejoran el libreto con miradas y silencios, algo que el propio guion no siempre consigue desarrollar.

Por tanto, El testamento de Ann Lee es una propuesta interesante, pero que muestra sus mejores cartas demasiado pronto. Ante un tema tan interesante como este, el film se limita a exponer sin profundizar demasiado, y quizás sus 137 minutos resultan excesivos. Aun así, contiene momentos que son para quitarse el sombrero y demuestra una implicación del equipo realmente encomiable.