‘BROS-Más que amigos’: rehúye de los convencionalismos del género romántico

3 Butacas de 5

Bros está ambientada en Nueva York, la película arranca presentándonos a Bobby (Eichner), un popular podcaster al que se le ha encargado la apertura del primer gran museo LGTBI+ del país. Convencido de que nunca va a tener una relación -e insistiendo en que le parece bien-, Bobby conoce a Aaron (Macfarlane), un abogado inmobiliario al que le gustan los ligues, no el compromiso. Y, sin embargo, la chispa entre ellos es tan fuerte que coquetean con la idea de tal vez perseguir algo más serio.

Bros

Stoller (Neighbors), que ha coescrito el guion con Eichner, ha creado una comedia romántica bastante sencilla, excepto que se ve a través de la visión del mundo de Bobby. Hiperinteligente pero también neurótico, Bobby está resentido por la forma en que las historias de los LGTBI+ han sido borradas de la historia – y cómo los hombres gay como él han tenido pocos modelos de lo que puede ser una relación romántica saludable. Por supuesto, es común que el héroe de una comedia romántica desprecie el concepto mismo de amor verdadero, pero Bros profundiza en su análisis de por qué alguien como Bobby se resiste tanto a una conexión significativa con el dulce y accesible Aaron.

Bros

Interesante, aunque se perciben claramente las motivaciones particulares de su director. Busca que el espectador se sienta o no identificado, reflexione sobre el concepto del romanticismo, los modelos de pareja o las relaciones interpersonales. También deberíamos destacar que no rehúye de las convenciones del género de las comedias románticas. De tanto en tanto durante el metraje te crees poco los comportamientos algo infantiles de los personajes que rozan los cuarenta, sus interacciones con el resto de los que conforman su universo resultan teen.

Bros

Lo mejor de Bros es su descripción de personajes, guion e interacciones sociales. Nunca sabremos si estrenada entrado ya el invierno o en temporada estival podría funcionar mejor la película por su aire fresco.

‘Ámsterdam’: una cinta de oportunidades frustradas

2’5 Butacas de 5

Ámsterdam es el último de los trabajos del director estadounidense David O. Russell, el cual algunos recuerdan por cintas como El lado bueno de las cosas o The Fighter, entre otras. La cinta aterrizará en nuestras carteleras este mismo viernes 28 de octubre.

Esta cinta de 134 minutos de duración nos narrará la historia de tres amigos que se ven envueltos en una de las tramas secretas más impactantes de la historia de Estados Unidos. Basada en hechos reales que se mezclan con la ficción.

Bajo esta premisa la cinta pasará por diferentes épocas, múltiples subtramas y diferentes espacios, que no serán suficientes para dotar a la película de suficiente dinamismo. Y no existe ningún problema porque una cinta no tenga un ritmo dinámico, pero sí porque no lo tenga cuando trata de intentarlo.

La película cuenta con la interpretación de Christian Bale como el Dr. Burt Berendsen; Harold Woodman, su anteriormente compañero de guerra y posteriormente amigo de por vida quien es interpretado por John David Washington; y, por último, conformando el trío de amigos protagonistas, Valerie Voze, una energética enfermera que les asistió durante la guerra, interpretada por Margot Robbie. Además de estas tres figuras principales, la película cuenta con las apariciones de Anya Taylor-Joy, Michael Shannon, Mike Myers, Robert De Niro, Taylor Swift, y Rami Malek, entre otros. Todos ellos cumplen sin lograr sacar nada más, un frustrante resultado teniendo en cuenta la talla del plantel.

Y es que con todas estas personalidades en un relato de estas características la película apuntaba a un destino mucho más prometedor del que alcanza. Una película de idas y venidas que no termina de encontrar su lugar, no da con su tono, ni con su ritmo, teniendo pequeños delirios que parecen tornarse en oportunidades perdidas.

En conclusión, Ámsterdam es una de esas películas a las que se la ven las costuras, una mezcla confusa de muchos géneros que no logra explotar del todo su potencial. Quizá lo mejor de la película son, como la propia cinta declara, esa amistad en Amsterdam y el recuerdo que siempre quedará de ella.