‘The Chosen’: un amasijo de personajes y relatos que se entremezclan en un lío de confusiones

2’5 Butacas de 5

La SEMININCI, llega una vez más como el famoso festival de cine de Valladolid donde se realizan encuentros de próximos estrenos y novedades del panorama audiovisual. Entre su repertorio encontramos la serie Los elegidos (The Chosen) una serie dramática con una trama centrada en Jesús de Nazaret y sus fieles seguidores.

Dirigida por Dallas Jenkins, nos hallamos ante una serie bíblica cuyo contenido pocas veces se ve reflejado en el mercado de las series frenéticas, románticas o llenas de sitcoms a las que estamos acostumbrados. Jenkins trata de mostrarnos otra cara más de nuestra historia y un acercamiento a esos relatos que a veces quedan en el olvido.

Me parece interesante que se haga la propuesta de una serie de este calibre, teniendo en cuenta la evolución que ha tenido la religión en nuestro país y como los creyentes han ido descendiendo con las nuevas generaciones, podríamos encontrarnos ante un medio para mostrar esa cara bíblica que tanto nos suena, pero cuya historia muchas veces se diluye entre otras.

A pesar de todo esto que acabo de mencionar, la serie en mi caso resulta en un amasijo de personajes y relatos que se entremezclan en un lio de confusiones. Si eres una persona con el nivel más básico (por no decir nulo) sobre lo que concierne a la religión (como es mi caso), resulta todo en un intento fracasado.

No podemos pretender que todo el mundo sepa todos los personajes que acompañaron Jesús de Nazaret o que el espectador vaya con una predisposición tan abierta a la religión. Te presentan una serie de personajes, cuyos nombres no identificas hasta que llevas ya 4 episodios, todos tienen sus problemas y conflictos y buscando la salvación que no llega, hasta que llega.

Pero el problema, es la lentitud de la serie para atar cabos, si ya vienes preparado, la serie se disfruta más, puede que incluso te encante porque vas relacionando sucesos y personajes, pero para una persona que no está entendiendo nada porque no se lo estás contando, resulta bastante tediosa a la par que frustrante.

Es una lástima porque la serie posee una gran ambientación y buenos actores, pero si el primer fin de cualquier pieza audiovisual es contar y enseñar, esta serie para una servidora, no lo logra.

Me ha dejado tan indiferente como cuando la empecé.

‘El cuarto pasajero’: Álex de la Iglesia pone el piloto automático

2’5 Butacas de 5

El cuarto pasajero es la nueva comedia romántica de Álex de la Iglesia. En ella se nos presenta a Julián, un cincuentón divorciado que comparte su coche para hacer el trayecto Bilbao-Madrid los fines de semana. Lorena es una de las pasajeras habituales y el principal interés romántico de Julián. Ambos se preparan para hacer el rutinario trayecto cuando dos pasajeros “peculiares” irrumpen en escena dispuestos a alterar el ecosistema del coche y poner patas arriba los planes de un Julián enamorado.

La película peca de conservadora apoyándose en todas y cada una de las convenciones del género. El largometraje funciona, pero no sorprende. Durante su primera media hora nos ponen la miel en los labios presentando un entretenido y perturbador viaje, pero nos la retira bruscamente a cada giro argumental de la trama. Hay una cierta intención en actualizar estos convencionalismos, pero se quedan a medio camino. Esta película peca de no saber adaptarse a la época actual y bien podría haber sido una comedia estrenada en 2010.

Blanca Suárez, Alberto San Juan y Ernesto Alterio están notables y dan lo mejor de sí mismos, quizá un poco sobreactuados, pero es lo normal en este tipo de comedia teatral. Hay escenas graciosas, pero en su conjunto es una comedia bastante plana y que deja a uno indiferente. De hecho, el humor proviene más de escenas artificialmente predispuestas que de la originalidad de sus diálogos.

Sin duda, lo peor de la película es su tercer acto. El final del trayecto es atropellado, se hace bola y termina atragantándose. A pesar de todo lo mencionado anteriormente, la película transcurre ligera durante la primera hora de metraje y es su cierre lo que la dirige a un barranco sin fin. La conclusión se siente demasiado forzada y pese a que la escena pretende impactar por su magnitud, no deja de ser un remix de ideas que ya hemos visto en otro lado y que pierden fuerza progresivamente.

‘El cuarto pasajero‘ es, a fin de cuentas, una comedia romántica de fábrica. Sigue una línea de puntos que funciona pero que deja totalmente indiferente. Una película que sacrifica su originalidad para terminar aborreciendo. Alex de la Iglesia firma un encargo televisivo al que le falta fuerza y que está despegado de la realidad.