‘No Somos Nada’: el evangelio de ‘La Polla Records’ y Evaristo Páramos

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Regresar a San Sebastián a ritmo de rock y punk, es siempre una manera brutal con la que arrancar un Festival. Si lo haces acompañado de Evaristo Páramos, cantante de La Polla Records, ya es la hostia. A fin de cuentas, en esta vida estamos para disfrutar, pensar, reflexionar y actuar. Y esto precisamente es lo que ha hecho Javier Corcuera con su nueva película ‘No Somos Nada’.

El cineasta, Premio Goya, Biznaga de Plata en Málaga y Mención Especial del Jurado Fipresci por ‘La Espalda del Mundo’, se sube a los escenarios con cámara en mano para seguir los pasos del grupo La Polla Records, una de las bandas más legendarias de nuestro país que regresaron en 2019 para conmemorar los 40 años de su debut. Un grupo brutal, sarcástico y potente que dignifica no solamente a la lucha de clases, sino que son un grito certero que ha roto fronteras.

El largometraje, hecho con alma y corazón, nos muestra el lado más auténtico del grupo, además del más personal de la mano de sus integrantes como Abel y Evaristo, símbolo de una filosofía legendaria, testimonio de una época que saca a relucir a través de sus pensamientos y reflexiones. El espectador se convierte en partícipe de un viaje lleno de melodías, punteos de guitarra y recuerdos que dignifican la labor del grupo y toda una vida de recuerdos, emociones y sueños.

La Polla Records y Evaristo Páramos son un símbolo para muchos fans, prueba de ello se ve en la película derrocando las barreras más allá de Europa y simbolizando la pasión en países de Latinoamérica en la que las canciones y letras son verdaderos cantos a la libertad e igualdad.

Fernandito, Abel, Sume, Txarly, Evaristo…amigos y familiares, todos forman parte de una película que Javier Corcuera ha rodado con toda su pasión como fan de la banda a través de imágenes, fotografías, testimonios y fragmentos de animación que le dan un enfoque mucho más atrevido al trabajo.

No somos Nada‘ es uno de los mejores trabajos documentales que se podrán ver este año. Tras gozar con ‘El Drogas‘ hace un año, ‘No Somos Nada‘ es el sinónimo de la alegría de una banda que pedía a gritos un altavoz para que se les conociera a fondo, recuerdos con los que revivir las emociones y dignificar pensamientos como los que comenta Evaristo en el largometraje: “No se puede andar aplastando a la gente sin que nadie píe”.

Y así es, porque Evaristo Páramos desde niño soñaba que cantaba. Hijo de inmigrantes gallegos en Euskadi, comenzó su andadura en el Bar Otxoa junto a los integrantes de la banda, desahogando la frustración de todo aquello que necesitaba decir hasta convertirse en una de las bandas más importantes que hemos tenido.

Una película con la que educar a los borregos que siguen pastando sin preocuparse por los demás.

‘Un Pequeño Plan…como salvar el planeta’: una fábula tierna con la que impactar en las conciencias

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Cuando era niño, todas las tardes disfrutaba felizmente con David el Gnomo, la popular serie de BRB Internacional que no solamente nos narraba las aventuras de los gnomos, conllevaba un mensaje ecologista que se sembraba en las mentes de una generación que a medida que ha ido creciendo parece que ha olvidado.

El cambio climático comenzó a llegar hace muchos años. A la vista están todos los problemas que empiezan a surgir desde deshielos, altas temperaturas, problemas para acabar con los fuegos y temblores de tierra. La tierra grita: el planeta se muere.

Es evidente que toca hacer algo, y parece mentira que, aunque lo veamos en las noticias de manera diaria, no nos demos cuenta de lo que pasa. Es curioso que sean los niños, como aquellos que veíamos David el Gnomo, los que tomen conciencia de ello y veamos a cientos de Greta Thunberg capaces de llevar a cabo iniciativas con las que salvar el planeta y los lugares más desfavorecidos.

Louis Garrel, consciente de la problemática que existe en el mundo entero, presenta su nueva película ‘Un Pequeño Plan…como salvar el planeta’ un film con el que vuelve a ponerse delante y detrás de la cámara para reflexionar acerca del daño que se le está haciendo a la madre naturaleza en un juego de niños, con tintes de comedia y también un trasfondo social que urge.

Al cineasta y actor le acompañan Laetitia Casta y Joseph Engel, todos ellos formando parte de una familia desorientada y confusa, que quedan boquiabiertos cuando descubren que su hijo ha ido vendiendo todas las pertenencias familiares con vistas a financiar un proyecto ecológico que permita salvar el planeta de manera universal.

El director nos propone un divertido juego de espejos y de generaciones, en donde los adultos son los inmaduros ante las circunstancias sociales y naturales. mientras que son los críos los que toman la iniciativa para abordar un problema que terminará destruyendo con el tiempo al planeta tierra.

Un largometraje intenso, que no da tiempo al respiro tanto por su escasa duración y muy efectiva, como la temática. Todas las situaciones forman parte de un engranaje perfecto con el que tomar conciencia e hincar el diente en la responsabilidad del ser humano.