‘Competencia Oficial’: o la crítica a la metacrítica cinematográfica

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¿Qué es el cine? ¿Qué es buen cine? ¿Hay un cine más válido que otro? Mariano Cohn (El ciudadano ilustre, El hombre de al lado) y Gastón Duprat (El ciudadano ilustre, Mi obra maestra) parece que han intentado pensar sobre la respuesta. ¿Lo han conseguido?

Desde luego estamos ante un título que, a falta de expresiones que puedan acercarse a la realidad, podría denominarse “curioso”, incluso hipnótico o desafiante. No encontramos una “película sobre una película”, más bien ante una “película sobre los motores de una película». Así pues, se despliega ante el espectador una muestra del trabajo que lleva las fases previas a la producción; además de las diferentes formas en que se afrontan esos primeros pasos poniendo de manifiesto algunas de las perspectivas más presentes en la actualidad relacionada con el mundo del cine.

Por un lado, nos encontramos con una directora de renombre en lo referente al cine de autor interpretada por Penélope Cruz (Los Abrazos Rotos, Loving Pablo), con su propia visión artística y de mando acerca de lo que tienen entre manos. Vemos a una Lola Cuevas (nombre del personaje) representando una sección muy concreta del mundo cinematográfico que busca enlazar las dos posturas contrarias de los otros dos protagonistas: Antonio Banderas (El gato con botas, Dolor y Gloria) interpretando al actor de cine comercial Félix Rivero; y Óscar Martínez (Vivir dos veces, El ciudadano ilustre) dando vida a Iván Torres, perteneciente al mundo oculto de lo más íntimo y de autor posible.

Con un guion en el que, junto a los directores, ha participado Andrés Duprat (Mi obra maestra, El hombre de al lado) los autores nos reconstruyen este debate presente desde los inicios del medio cinematográfico y que a día de hoy podemos seguir observando en determinadas áreas de Twitter. Discusiones y tensiones que aumentan a medida que el propio ritmo del largometraje se va inquietando, en un ambiente que parece seguro, sobrio y tranquilo, los tres personajes consiguen que haya una atmósfera cortante.

Esta maravillosa conjugación de los medios fílmicos disponibles, también nos hace plantearnos las motivaciones en ciertas ocasiones que han hecho posibles algunas películas. Cuestiones de ironías, ideologías y respeto está presente, buscando establecer una crítica a diversas cuestiones de la sociedad. Aunque algunas cosas parecen añadidas de una forma un tanto revuelta y con poca cohesión narrativa, parte de la gracia está en la confusión y el debate que pueda generar, como si habláramos de provocación.

Así pues, continuemos el debate en nuestros círculos y seamos conscientes de la necesidad de un respeto presente: discurso enmarcado en un escenario variopinto a la par que atractivo.

‘Rosa Rosae. La Guerra Civil’: pétalos marchitados por el horror

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Era el ‘Canto a la Libertad‘ de José Antonio Labordeta una de las múltiples letras que nos han evocado a plantarle cara al horror, a la lucha por los principios de la libertad y de enfrentarnos al miedo. “Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra, que ponga libertad…” exacto, todos podremos vivir en armonía, dejando de lado las diferencias en la convivencia, pero sin olvidar obviamente aquella pesadilla de quienes barrieron con su odio las espigas de pan.

Rosa Rosae. La Guerra Civil’ es el nuevo trabajo audiovisual del fantástico Carlos Saura, un cortometraje con el que se ha dado el pistoletazo de salida al 69 Festival de San Sebastián. Su nuevo proyecto, a través de la canción Rosa Rosae de José Antonio Labordeta representa las emociones, el horror y la lucha de quienes aprendieron el número Pi y trataban de lidiar con la pesadilla de una guerra civil que dividió al país. La ruptura de la inocencia con la armonía de una escuela en la que comenzaban a erigirse las amistades para toda una vida que luego verían como la pesadilla del espanto y el terror rompieron esos lazos.

Entrevista Anna Saura

«Espero que el cortometraje sirva de aprendizaje a las nuevas generaciones»

Producido por Anna Saura, hija del director, el cortometraje recupera más de cuarenta imágenes que el cineasta ha impreso, filmado y dado vida para ofrecer una película emocional que no deja indiferente a nadie, invitando a la reflexión a escarbar en su poesía visual mostrando los horrores que cualquier conflicto bélico puede provocar en la mirada de un niño. Escribía Lorca en su Canción Primaveral que “salen los niños alegres de la escuela”, una acción que se vio vapuleada en el terror de una guerra que cambió a toda una sociedad.

‘Rosa Rosa. La Guerra Civil‘ es una experiencia única, emocional y que cautiva a través de los retratos el alma de un Festival de Cine que no ha podido comenzar de la mejor manera, con una carta a la inocencia rota.