‘Misterioso asesinato en la montaña’: una aventura accidentada

Franck Dubosc tiene a sus espaldas unas cuantas comedias. Muchas, de hecho. Pero como a veces pasa cuando decides salir de tu zona de confort, la jugada puede acabar saliendo rana.

Se le puede reconocer, de todas formas, la valentía –o al menos el intento– de querer jugar en otros registros. El problema es que Misterioso asesinato en la montaña no termina de decidir qué quiere ser. Hace malabares con clichés de varios géneros buscando encajar en alguna etiqueta. Pero, al final, ni aquí ni allí: se queda en tierra de nadie, en terreno montañoso.

La fórmula comedia+thriller muchas veces da el mismo resultado: los hermanos Coen. En ese sentido, los ingredientes que plantea la peli no están muy alejados: paisajes nevados, gente corriente que tropieza con un crimen, una bolsa de dinero que desencadena el caos… La comparación con Fargo es inevitable, pero también injusta. La distancia es difícil de salvar, y en ese terreno la película libra una batalla perdida.

Misterioso asesinato en la montaña intenta desmarcarse de su ilustre antecedente llevando las cosas al límite. Cada intento de solucionar el lío que plantea no hace más que empeorarlo. La trama acaba construida sobre un hilo de situaciones absurdas. No busca el realismo, sino la exageración, el delirio.

La mezcla de tonos se aguanta, en gran parte, gracias a unas actuaciones brillantes y a la buena química entre Franck Dubosc y Laure Calamy. Sin duda, lo más llamativo de la película.

Al final, Misterioso asesinato en la montaña tiene un sabor agridulce. Se agradece el riesgo, pero la ejecución tropieza. Es un casi acierto que se pierde en su escarpada aventura, sin llegar a ser ni una comedia brillante ni un thriller de manual.

No es una gran película, pero sí una propuesta ágil y, en algunos momentos, graciosa.

‘Los Tipos Malos 2’: más personajes, más acción, menos drama

3 Butacas de 5

El lobo feroz y sus secuaces regresan para refrescar el verano con la secuela de Los Tipos Malos. Una película de animación para toda la familia que promete más fuegos artificiales que su predecesora. Cine de acción protagonizado por los villanos de los cuentos que se mueven entre la fina línea que separa el bien del mal.

Los ahora reformados Tipos Malos, se esfuerzan (mucho, muchísimo) en ser buenos, pero se ven envueltos involuntariamente en un golpe de envergadura mundial planeado por un inesperado grupo de criminales.

The Bad Guys 2

La secuencia de apertura de Los Tipos Malos 2 pone el listón bien alto. Cine de acción en estado puro con un torrente de ideas originales sustentadas por las reglas clásicas de las películas de atracos. El problema es que la película ya no vuelve a alcanzar ese nivel. A pesar de ello, la cinta nos entrega de nuevo a un grupo de personajes carismáticos y una animación coherente y bien construida.

Lo mejor de Los Tipos Malos 2 es la atmósfera que recrea alrededor de este grupo de villanos no tan malos. El universo en el que se introducen es rico y cuenta con todo lujo de detalles. Esta segunda entrega eleva la apuesta de la primera en todos los aspectos, pero se olvida del más importante, el drama. Más allá de las escenas de acción, la película se deja ir en piloto automático con un esquema clásico que, si bien no le sienta mal, está hueco por dentro.

Los Tipos Malos, aparte del divertimento, planteaba un debate moral interesante y es que, el tema principal que sostenía la película era que la maldad no es más que la bondad extraviada. Los villanos de los cuentos se atrevían a abandonar su zona de confort y a luchar contra los prejuicios sociales que los encasillaban. En esta segunda entrega, el tema se sumerge en una capa más fina y la película tan solo subraya lo ya mencionado.

Con todo, Los Tipos Malos 2 es la película perfecta para disfrutar en verano con toda la familia. Adultos y niños se verán reflejados en una película de acción total que dejará a más de uno con la boca abierta. Los Tipos Malos 2 entrega más personajes, más acción y un poco menos de drama.