‘G20’: La presidenta más letal que la Casa Blanca ha visto

3’5 Butacas de 5

Douglas Hodge, MeeWha Alana Lee, Viola Davis in G20. (Photo Credit Ilze Kitshoff/Prime Video). © Amazon Content Services LLC

Viola Davis no solo es la presidenta de los Estados Unidos, es una fuerza de acción imparable. En “G20”, la nueva apuesta de Amazon Prime, el cine de acción y el thriller político se encuentran en una cumbre internacional que se convierte en un campo de batalla. Con una premisa directa y efectiva, esta película se suma al linaje de títulos como “White House Down” y “Olympus Has Fallen”, donde la figura presidencial deja de ser un símbolo de poder detrás de un escritorio y se transforma en la última línea de defensa contra el caos.

Antony Starr in G20. (Photo Credit Ilze Kitshoff/Prime Video). © Amazon Content Services LLC

La trama es sencilla, pero efectiva. En plena cumbre del G20 en Sudáfrica, un grupo de mercenarios irrumpe con un plan aterrador: desestabilizar la economía mundial utilizando la inteligencia artificial, deepfakes, y monedas digitales. Es un tema actual, casi inquietante, que resuena con el temor de una crisis financiera inminente. Sin embargo, lo que comienza como un secuestro político pronto se convierte en un espectáculo de acción cuando la presidenta Sutton, interpretada como siempre por una imparable Viola Davis, demuestra que su pasado en las fuerzas especiales no es solo una anécdota de campaña.

Douglas Hodge in G20. (Photo Credit Ilze Kitshoff/Prime Video). © Amazon Content Services LLC

Davis encarna a una líder que no solo es astuta en diplomacia, sino letal en combate. Sus secuencias de pelea recuerdan más a John Wick que a un político. En el lado opuesto, Antony Starr como el villano, un estratega implacable que recuerda a su icónico Homelander, pero con un tono más contenido.

Hay momentos de humor bien colocados que alivian la tensión, así como un drama familiar que aporta una capa extra a la historia. Sabemos desde el principio que Estados Unidos salvará el día, es una producción americana, después de todo, y, como era de esperarse, otras potencias como el Reino Unido o naciones asiáticas quedan en un rol casi caricaturesco.

Viola Davis and Antony Starr in G20. (Photo Credit Ilze Kitshoff/Prime Video). © Amazon Content Services LLC

Las secuencias de acción están bien coreografiadas, con un ritmo que no decae y explosiones que llenan la pantalla sin abusar del CGI. La dirección es efectiva, manteniendo la tensión con una cinematografía que resalta el lujo de la cumbre y el caos de la toma terrorista. Hay referencias a la cultura pop que aportan guiños divertidos sin romper la inmersión, y aunque la película no reinventa la rueda, sabe exactamente qué tipo de historia quiere contar y lo hace con solidez.

“G20” es una cinta que sigue la fórmula conocida, pero lo hace con energía y un reparto que eleva el material. No cambiará el género, ni se convertirá en un clásico, pero es entretenimiento puro. Si buscas acción sin pretensiones y un thriller con tintes actuales, esta es una opción segura. Viola Davis como figura de acción, Antony Starr es un villano que disfrutas odiar y, al final del día, el mundo se salva una vez más.

‘Muy Lejos’: Asfixia Vital

4 Butacas de 5

Gerard Oms firma su ópera prima de la mano de Mario Casas en la que nos cuentan el viaje existencial de un joven de barrio en medio de la crisis económica de 2008.

Sergio es un joven treintañero que viaja a Utretch con su hermano y un grupo de aficionados para asistir a un partido de fútbol. Cuando está de regreso a Barcelona sufre un ataque de pánico que le hace querer quedarse en la ciudad de forma impulsiva poniéndose a trabajar en lo que le sale de forma muy precaria. Allí conocerá a inmigrantes sin papeles que se matan a trabajar descargando camiones o trabajando en un restaurante de comida árabe por cuatro duros.

No explica nada a su familia solo que se va a quedar un tiempo porque ha encontrado trabajo y en Barcelona no lo tiene. Sergio trata de adaptarse a su nueva situación sobreviviendo sin apenas dinero, sin casa y yendo a clase para aprender holandés. Allí conoce a Manel (David Verdaguer) otro barcelonés que está en la ciudad por amor.

La película retrata la asfixia de Sergio pegando la cámara a Mario Casas que es el absoluto protagonista de la historia. Para sumergir al espectador en la nueva vida de Sergio mezclan de forma muy natural catalán, castellano, holandés y árabe en diferentes momentos de la historia dando una sensación de veracidad con un retrato crudo de la vida de gente trabajadora que se mueve en un entorno de precariedad casi absoluta.

El personaje de Manel es un pícaro que aporta humor a la historia destensando algunas situaciones con un Verdaguer divertidísimo irónicamente gracias a unas frases tremendamente lapidarias cargadas de mucha ironía que nos muestran que, aunque su situación no se parece en nada a la de Sergio él tampoco pasa por un buen momento.

A través de la contención del personaje la historia nos va contando la herida de Sergio. El contraste entre lo que siente, el físico de gimnasio que tiene y el mundo en el que se movía en Barcelona nos indica que vive una masculinidad tóxica en la que no se siente cómodo pero que utiliza para sobrevivir hasta que llega un punto en el que ya no puede más. De ahí los ataques de pánico y la rabia interior que sufre y que no sabe cómo manejar.

Durante su nueva vida en Utrecht irá despojándose de todo lo que le asfixia hasta aceptarse tal y como es a través de pequeños detalles como la música clásica que acompaña la película en algunos momentos gracias a su compañero de piso.

Gerard Oms, quien lleva trabajando en el mundo el cine como profesor de actores bastantes años, retrata en su debut su propia experiencia vital en la que además de la sexualidad no asumida toca temas como la inmigración, el racismo o los efectos de la crisis económica de 2008.

La película ha sido galardonada recientemente en el Festival de Málaga con el Premio Especial del Jurado de la Crítica y la Biznaga de Plata para Mario Casas a la mejor interpretación masculina ex aequo con Álvaro Cervantes por su trabajo en ‘Sorda’.