Continúa abierto el plazo de inscripción de la décima edición de La Incubadora

Hablamos con Rafa Alberola director del proyecto

El programa inaugura una nueva etapa con una línea específica para productores y una estructura renovada adaptada a los retos actuales de la industria audiovisual

La Incubadora de la ECAM abre la convocatoria de su décima edición, iniciando una nueva etapa en la evolución de uno de los programas de desarrollo cinematográfico de referencia en España. La convocatoria permanecerá abierta hasta el próximo 14 de julio, mientras que el programa arrancará oficialmente el 30 de noviembre de 2026.

Tras una década impulsando nuevas voces del cine español, La Incubadora refuerza ahora su apuesta por la figura del productor y amplía su alcance con un modelo que combina el apoyo al desarrollo de largometrajes con el fortalecimiento de las estructuras productivas que harán posible el cine español del futuro.

Entre las principales novedades de esta edición destaca la creación de La Incubadora – Slate, una nueva línea dirigida a productores y productoras que, independientemente de contar con un proyecto concreto, quieran trabajar sobre la estrategia de crecimiento de sus compañías, su modelo de negocio y su cartera de proyectos. Junto a ellos, el programa seguirá apoyando el desarrollo de largometrajes a través de La Incubadora – Desarrollo, dirigida a proyectos con dirección confirmada y potencial de recorrido internacional.

La décima edición seleccionará un total de ocho participantes: cuatro productores para la modalidad Slate y cuatro proyectos para la modalidad Desarrollo. Los proyectos seleccionados recibirán una ayuda económica de 9.000 euros para su desarrollo, mientras que los participantes de Slate contarán con una dotación de 3.000 euros, además de acceso a mentorías especializadas, espacios de trabajo, instalaciones técnicas de la ECAM y oportunidades de participación en festivales y mercados internacionales.

Otra de las novedades es la adopción de un formato más concentrado e intensivo, articulado en tres workshops presenciales de una semana de duración y un encuentro final en el marco de ECAM Forum, favoreciendo el intercambio de conocimientos entre participantes y un acompañamiento más personalizado.

Para Rafa Alberola, responsable de ECAM Industria, esta evolución supone hacer explícita una vocación que el programa ya venía desarrollando desde sus inicios:

«Esta evolución de La Incubadora viene a reforzar la que siempre fue su misión, pero ahora de manera explícita: formar a la próxima generación de productores de este país. Queremos ayudarles a crear un negocio sostenible, a pensar en sus carreras más allá de un proyecto concreto. Queremos que, pase lo que pase, sigan haciendo películas. Películas de autor valientes, con miradas personales, que encuentren su público.»

Alberola destaca también el papel que ha adquirido la comunidad creada en torno al programa durante estos años:

«La Incubadora funciona mejor cuando quienes aprenden también se enseñan entre sí. El conocimiento también se transmite de manera horizontal entre pares con distintas experiencias.»

Diez años impulsando el cine español

A lo largo de sus nueve ediciones, La Incubadora se ha consolidado como uno de los principales programas de desarrollo cinematográfico del país. Desde su creación ha acompañado a 45 proyectos, apoyando a productores, directores y guionistas en el desarrollo de algunas de las películas más relevantes del cine español reciente.

Entre los títulos más recientes surgidos del programa destacan Yo no moriré de amor, de Marta Matute, ganadora de la Biznaga de Oro del Festival de Málaga 2026; Anoche conquisté Tebas, de Gabriel Azorín, presentada en Giornate degli Autori de Venecia; o Las líneas discontinuas, de Ánxos Fazáns, estrenada en el Tallinn Black Nights Film Festival.

A ellas se suman títulos como Cinco lobitos20.000 especies de abejasO cornoAneLa inocencia o Josefina, entre otras producciones que han contribuido a consolidar el prestigio del programa dentro y fuera de España.

En conjunto, los proyectos incubados han obtenido 9 Premios Goya y 38 nominaciones, han recibido apoyo del ICAA en 21 ocasiones y de RTVE en 15, y han participado en festivales internacionales de referencia como Berlinale, Venecia, Toronto, Locarno, San Sebastián, Rotterdam o Visions du Réel. Además, El Páramo fue adquirido como original por Netflix.

Durante esta década, más de 1.000 productores se han inscrito en las convocatorias de La Incubadora, consolidando una red profesional que continúa creciendo edición tras edición.

‘Un Taxi en Tokio’: Amistad sincera

3’5 Butacas de 5

El director japonés dirige Yôsi Yamada adapta la película francesa ‘Un paseo con Madeleine’ en la que un taxista y su pasajera octogenaria establecen una amistad profunda y sincera a lo largo de un viaje por Tokio.

Koji Usami (Yakura Kimura), es un taxista que trabaja en el turno de noche. Está casado y tiene una hija adolescente a la que han aceptado en una prestigiosa escuela de música. Pero tiene un problema, es privada y es muy tremendamente cara.

Una mañana le llama un compañero para que coja una reserva de taxi que él no puede hacer. Tiene que llevar a Sumire Takano (Chieko Baishō) de 85 años a una residencia en la que vivirá a partir de ahora. Durante el trayecto, Sumire le dice que quiere volver a ver algunos lugares de Tokio que han marcado su vida por última vez. A medida que avanzan por la ciudad, ambos compartirán confesiones, heridas de vida y momentos que los llevarán a crear un vínculo inesperado.

La película es una road movie por Tokio en la que a modo de flashbacks iremos conociendo la vida de Sumire una mujer que en un momento determinado toma una decisión drástica que le traerá unas consecuencias que marcarán su vida para siempre.

Esta historia sencilla pero conmovedora llevará al espectador al pasado de Tokio y le hará comprender los cambios que ha experimentado la sociedad japonesa desde que Sumire era una niña hasta la actualidad. Koji comienza siendo un personaje huraño y ensimismado con sus problemas y ella una mujer retraída y seca pero poco a poco la conversación entre ambos irá que se comiencen a contar sus vidas mutuamente. La vida de la mujer no ha sido como ella esperaba porque ha tenido una vida difícil y dura, aunque consiguió salir adelante y prosperar. Ella consigue que Koji sea más atento con su familia y que alguien la escuche con atención y se muestre interesado en lo que le cuenta. Ese viaje en taxi cambia la vida de ambos al encontrarse y al establecerse una bonita y sincera amistad hasta el punto de que ella quiere conocer a su familia. La película nos habla de alguien que decide afrontar sus últimos momentos de vida en paz y serenidad. El viaje en taxi le da la posibilidad a Sumire de contar su vida a Koji y de hacer las paces consigo misma y encarar lo que venga con tranquilidad. No contaba con ello, pero el viaje también transforma a Sumire de alguna forma que hace por Koji algo en agradecimiento al trato prestado durante el viaje y a su amistad. Ser amable con la gente, escucharla y comprenderla es un gesto bonito que puede traer sorpresas inesperadas.