‘Leonas’: Un instinto más que animal

4 Butacas de 5

¿Me creerías si te digo que en España hay más de 50.000 niños pasando solos su vida en un hospital? sin familia, sin amigos, sin infancia y, sobre todo, sin amor, y probablemente no hayas oído hablar de ninguno de ellos, ¿me creerías si te digo que existe una organización que precisamente se encarga de acompañar a todos ellos? Porque sí, en un panorama tan impactante como desolador, un grupo de voluntarias “Mamás en acción” deciden pasar su tiempo con estos niños que lamentablemente no tienen a nadie que los acompañe en la enfermedad.

Juan Manuel Cotelo decide visibilizar y poner la cámara al servicio de estas mujeres en su documental “Leonas”. A partir de ahí seguimos la historia de distintas “leonas” que llevan más de una década haciendo esta labor humana y solidaria, simplemente por su instinto maternal que todos podemos llegar a tener.

Lo que más sorprende es que no intenta manipular constantemente para apelar a las emociones del espectador. Claro que hay momentos duros porque el tema lo es, pero la película entiende que el peso ya está en la realidad misma.

De hecho, algo importante es que no convierte a estas mujeres en superheroínas perfectas. Las muestra cansadas, sobrepasadas muchas veces, pero aun así siguiendo adelante porque entienden que nadie debería pasar una enfermedad en soledad y menos un niño. Y ahí es donde el título funciona muy bien. “Leonas” no va tanto de mujeres “fuertes” en el sentido típico, sino de ese instinto tan humano como animal de protección que poco a poco termina contagiándose a más personas.

Creo que donde mejor funciona es cuando deja que las historias hablen solas. Hay testimonios muy potentes y situaciones que pegan fuerte porque se sienten demasiado reales. Además, el documental también deja caer algo bastante incómodo, que muchas veces la burocracia y el sistema terminan deshumanizando situaciones que deberían tratarse con más cuidado.

Juan Manuel todo lo cuenta desde una óptica optimista, y eso se nota con la cámara, los colores brillosos, y el amor que traspasa la pantalla. Hay escenas y mensajes que parecen más pensados para motivar que para profundizar realmente en ciertos conflictos, el objetivo no es quedarse en el drama, sino en la posibilidad de cambiar algo.

“Leonas” termina funcionando más como un recordatorio de algo muy básico que muchas veces olvidamos, acompañar también es una forma de amar. Y aunque el documental claramente tiene una intención emocional, es difícil salir indiferente después de escuchar historias así. Porque más allá del mensaje, hay algo muy humano en ver cómo personas completamente normales deciden regalar tiempo y cariño a niños que ni siquiera conocen.

‘La Silla’: Cuidado con lo que escribes

2’5 Butacas de 5

Ángel de la Cruz dirige a Jaime Lorente en esta claustrofóbica historia de suspense basada en la novela homónima de David Jasso.

Daniel Lonches (Jaime Lorente) es un exitoso escritor de unos treinta años que ha conseguido triunfar en la vida. Escribió una novela que lo puso en el mapa y ahora todas las novelas que escribe generan expectación y le va muy bien en su trabajo. Su vida familiar también parece irle de perlas ya que se acaba de mudar a una casa a las afueras de la ciudad con su mujer (Cristina Ochoa) y su hijo pequeño Víctor.

Durante la escritura del borrador de su siguiente novela, Daniel le pide a su mujer que lo ate a una silla para poder ponerse en el lugar del personaje protagonista de la historia que tiene entre manos y poder escribir mejor. Justo cuando ya está atado y amordazado oye un estruendo en la cocina. Al llegar descubre horrorizado a su mujer en el suelo en un charco de sangre en la cabeza y al bebé llorando desconsoladamente. A partir de ahí todo se complica para Daniel.

Toda la acción transcurre durante un fin de semana en el que el protagonista y su familia no iban a recibir visitas y en una urbanización a las afueras de la ciudad casi sin vecinos por lo que pedir ayuda resulta tremendamente complicado para el protagonista dada su situación.

El thriller funciona como una historia claustrofóbica en la que el protagonista no puede moverse ni atender a su bebé o ayudar a su mujer. La sensación de impotencia es máxima en Daniel que hace todo lo que puede dadas las circunstancias y también nos hace pensar en lo frágil que puede ser todo a pesar de que parezca que podamos controlar la vida.

El espectador va a ir descubriendo que Daniel está involucrado involuntariamente en un suceso ocurrido años atrás, que su matrimonio tiene secretos y que no es todo tan idílico como aparenta. La dosificación de la información con las diversas tramas que convergen en Daniel hace que el espectador trate de unirlas a base de conjeturas, pero el desarrollo de la historia siempre acaba yendo por otro lado y la resolución depara algunas sorpresas.

Jaime Lorente realiza un trabajo físico tan agobiante como agotador al pasarse casi toda la historia atada a una silla de pies y manos y amordazado con cinta. Sus gritos ahogados, sus rostros y la expresividad de sus ojos, así como la fisicidad de su cuerpo al tener que desplazarse de un lado al otro de la casa dando saltos hacen que sea una interpretación tremendamente angustiosa. La desesperación del bebé también está muy bien insertada en la trama ya que se mueve por la casa de un lado al otro de forma exasperada hasta que se calma y se duerme, pero luego vuelve a llorar despavorido. Eso hace que el personaje de Daniel también se desespere y trate de hacer todo lo que pueda para ayudar al bebé.

Completan el reparto Eva Rulfo, Rodrigo Poisón, Estíbaliz Veiga, Santiago Morelo y Alba de la Fuente. El rodaje tuvo lugar entre Canarias y Madrid y la producción corrió a cargo de Frank Ariza y Manuel Vega.