‘Stella. Víctima y Culpable’: La adaptación es un proceso evolutivo que a veces puede verse con la alienación del ser humano

4 Butacas de 5

Una trágica historia, una reflexión de la dualidad moral, una documentación histórica, amor y odio, racismo e injusticia, lealtad y deslealtad son cosas que veremos durante el filme de Kilian Riedhof, una entrega alemana que nos narra la historia de Stella Goldschlag, una joven cantante judía que fue manipulada y convencida para traicionar a cientos de judíos de su comunidad que fueron encarcelados, y algunos incluso exterminados durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde el inicio veremos una paleta de color que caracteriza a las películas de este tono con grises y azules muy europeos e industriales, muy al estilo de “El Pianista” o “El Niño del pijama de Rayas”. El largometraje nos cuenta la historia de una banda de músicos en Berlín que sueñan con llegar a Broadway unos años antes de que explote la segunda guerra. En primera instancia nuestra protagonista Stella, quien es interpretada por la actriz alemana Paula Beer con un buen tono narcisista nos cuenta que hará lo necesario por llegar a su meta, sin embargo, unos años después su sueño se vería frustrado por la explosión de la guerra, donde nos documentan unas decenas de minutos de realidad de guerra.

El deseo psicópata Nazi invade Europa y con ello una carrera por la supervivencia judía, que hace cuestionarnos ¿hasta dónde seríamos capaces de cumplir nuestros principios morales a cambio de “no ser asesinados” de una forma cruel y despiadada? Pues nuestra Stella no lo tuvo claro tampoco y paso a paso la alienación de sus principios fue corroída por la necesidad de sobrevivir y más tarde por la de no sentir culpa. Mostrando a un desdoblamiento de personaje que empezará el filme siendo una y terminando siendo una persona completamente distinta.

Sin lugar a dudas es un filme de esos de la segunda guerra que fascinarán a los amantes del tema bélico documental, pero no sólo por el tema, sino porque es una historia que no había sido contada como muchos otros filmes del género y tema. Veremos una historia con un ritmo bastante acelerado, pues siempre está pasando algo nuevo. El bombardeo de cuestiones morales, de alienación del personaje y del abuso Nazi te mantienen en la intriga del filme, aunque debo decir que los cortes entre escena y escena al ser un compactado de una historia de más de 60 años contada en 2 horas se sienten como brincos que transgreden la línea anterior de historia.

Es un filme que no se deben perder pues tiene de todo en poco tiempo, la traición puede ser vista con otra cara al final del filme, la justicia no siempre llega y la cruda forma de demostrar lo frágil que puede ser la moral del ser humano cuando se le amenaza con tortura y muerte.

‘Los Pequeños Amores’: Un verano con los padres no siempre es amor y sonrisas

3 Butacas de 5

La nueva película de Celia Rico es un filme realista, que narra la historia de Ani, una mujer solitaria de 50 años que suele ver videos de Youtube para aprender a resolver problemáticas del hogar. Es madre de Teresa, una mujer de 30 que decide cambiar sus planes durante el verano para ir a cuidar a Ani, la cual tuvo un accidente y debe recuperarse sin caminar.

El ambiente durante el filme es emocionante a la par que caluroso, y nos recuerda a esas relaciones de amor/odio de padres e hijos donde sabemos que definitivamente lo que hay es amor bañado por un sesgo cultural entre la intolerancia social de los padres y la poca firmeza de carácter de los hijos.

Teresa es una lugareña en un pueblito andaluz que vive en Madrid, al regresar a su pueblo natal para cuidar a su madre veremos ese reflejo de crisis de los 30, donde te cuestionas qué has hecho de tu vida, y te comparas con otros con quienes creciste. Teresa se da cuenta que algunos de sus contemporáneos se han casado y tienen mucho que contar, mientras que ella continúa en una relación en línea haciendo sexting y sin decidir si realmente quiere o no irse del otro lado del mundo solo por perseguir un amor.

Tiene una aparente aventura mental pues realmente no sucede mucho más que una tensión sexual enorme entre un chico que conoce en casa de su madre quien resulta querer ser actor de teatro e irse a Madrid y no nos queda claro si a ella le atrae él o no, pero lo aconseja a seguir su sueño pues su novia le ha dejado claro que o se va con ella a vivir a Londres o se olvida de ella, como un paralelismo entre la relación que tiene en línea, sin embargo, el chico tras invitarla a salir le deja claro que al final ha decidido irse con su novia a Londres, dejando en claro que al menos él no sentía la misma tensión sexual que Teresa.

Es una historia que tiene un final extremadamente abierto al ser hiperrealista, plasma un relato tal cual sucede, sin más conflicto del que la vida te puede ofrecer en las diferentes circunstancias que ocurren con la madre. Desde la incomodidad con las exigencias de una madre y reflexión de los treinta, lo que hicimos y seguimos anhelando.