3 Butacas de 5

Evolution se suma a la animación española con una propuesta que apuesta por el humor y la imaginación desbordada para reflexionar sobre la convivencia y la empatía desde un tono infantil. Está cinta está dirigida por Julio Soto Gúrpide, cineasta con una sólida trayectoria en la animación española gracias a títulos como Deep (2017) o Inspector Sun y la maldición de la viuda negra (2022), y por Zayra Muñoz Domínguez, que asume aquí un papel clave como codirectora y montadora. El guion, firmado por un equipo coral, refuerza el carácter colaborativo del proyecto y combina experiencia y nuevas miradas dentro del cine familiar de animación.

La película parte de una premisa sencilla y eficaz: un accidente con una sustancia alienígena provoca que humanos y animales intercambien rasgos de comportamiento, desatando un divertido caos. La protagonista es Zoe, una niña que no para de meterse en líos intentando llamar la atención de sus padres que están divorciados y no pasan tiempo de calidad con ella. El filme construye una comedia familiar que funciona tanto por su ritmo ágil como por su capacidad para conectar especialmente con el público infantil. Puede que para los adultos se haga un poco menos entretenida e incluso redundante por momentos debido a muchos diálogos sobre explicativos, pero que a su vez hacen que sea muy fácil de seguir para los niños más pequeños.

Más allá del gag constante, Evolution encuentra su mayor acierto en el mensaje que subyace bajo su colorido envoltorio: la necesidad de entender al otro, incluso cuando parece radicalmente distinto. Nos anima a no olvidar de dónde venimos y, sobre todo, que todos los seres vivos del planeta estamos conectados por nuestro adn. Sin grandes pretensiones filosóficas, la película propone una fábula contemporánea apoyada en una animación cuidada y un tono muy accesible.
En resumen, Evolution lanza un mensaje positivo sobre la empatía y la convivencia, transmitido con claridad. Sin embargo, su apuesta decididamente infantil, tanto en el tono como en el desarrollo de los conflictos, limita su alcance para el espectador adulto, que puede sentir que la película no se atreve a ir más allá de lo estrictamente familiar.

