
El Festival de Cine de San Sebastián vuelve a abrir sus puertas por una septuagésima cuarta edición. Este año, además de ser relevante por la llegada de estrellas como Brad Pitt u Orlando Bloom, esta también es la última edición para el que ha sido el director del festival, José Luis Rebordinos, un nombre clave en el papel que ha jugado el Zinemaldia en la industria audiovisual nacional.
Para despedir su carrera como director, nos ha preparado una selección de las mejores perlas pasadas por algunos de los festivales más prestigiosos, entre los que se encuentran las nuevas obras de Pawel Pawlikoski, Nanni Moretti o Andrey Zvyagintsev.
Minotauro, de Andrey Zvyagintsev
Comenzamos esta edición por todo lo alto con la presentación del nuevo trabajo de Zvyagintsev. El director ruso, multigalardonado en festivales de todo el mundo con trabajos como Leviatán o Loveless, nos regresa a la Rusia contemporánea, en pleno conflicto con Ucrania. Esta historia, que en manos de otro realizador podría resultar un drama familiar sobremesariano, nos logra hablar sobre el poder y los entresijos del país a través de la historia de un matrimonio sin entendimiento. Zvyagintsev realiza un filme que se cuece a fuego lento para colocar todas las piezas en un puzzle que, cuando crees que te ha contado todo, logra profundizar en un país en decadencia gracias a lo telenovelístico de sus personajes. Completamente recomendable.

Hope, de Na Hong-jin
Continuamos con nuestro recorrido a través de las perlas presentadas en el último festival de Cannes con Hope, nueva película de Na Hong-jin que causó una completa sensación en La Croisette. Una vez vista, el hype tiene todo el sentido. La película es un completo thriller terrorífico-fantástico pero basado en uno de los clásicos de este género: los monstruos. A lo largo de dos horas y media (sí, dos horas y media), el director surcoreano realiza la película más cara de la historia del país a través de persecuciones divertidísimas, monstruos salidos de otro planeta y un guion repleto de momentos que logran sacarte carcajadas. La cinta termina desbarrando en su segunda mitad, pero no por ello deja de ser un entretenimiento digno y, probablemente, una de las películas más sorprendentes de esta edición. Recomendación: intentad saber lo menos posible de ella.

Tangles, de Leah Nelson
Continuamos con nuestro Festival de Cannes particular, pero esta vez para irnos con una cinta que se estrenó en la sección Cannes Premiere del festival. Tangles es una de las dos propuestas de animación que encontraremos en la sección Perlak del Zinemaldia, y se entiende a la perfección. Leah Nelson propone una cinta completamente emocionante, que toca al espectador a través de la verdad de sus personajes y del cariño que se ve en cada momento. Una cinta terroríficamente realista y de una calidad enorme, no hecha para los espectadores más sensibles y con una animación fascinante. Una visión del Alzheimer dentro del seno de una familia que rompe por completo.

Fatherland, de Pawel Pawlikowski
Premio ex-aequo a la mejor dirección en el último Festival de Cannes, Fatherland, la nueva propuesta del realizador polaco Pawel Pawlikowski, continua por esa línea editorial tan representativa de sus últimos trabajos, sintiéndose 100% parte de su filmografía. Gracias a la relación que se establece entre el escritor Thomas Mann y su hija Erika, nos habla de la situación de la Alemania post-nazi y de lo que conlleva esto para la relación entre padre-hija. Aunque goza de una calidad tremenda y termina resultando emocionante (sobre todo en su tramo final), la última cinta del director termina quedándose a medio gas en comparación con sus trabajos previos, como son Ida y Cold War. Aun así, eso no quita que resulte una de las películas más estimulantes del actual Zinemaldia.

Ghost Song, de Fatih Akin
La cinta inaugural de esta edición nos trae de vuelta al director de origen turco, ganador de varios festivales internacionales gracias a películas como The Edge of Heaven y Head-On. Ghost Song resulta en una de las inauguraciones más disruptivas de los últimos años en cuanto a su trama: la historia de amor entre dos adolescentes… en el que uno de ellos es un fantasma. Cuanto menos es curiosa, y creo que Akin tiene buenos momentos a lo largo del filme. Sin embargo, creo que mayormente falla en su ejecución, resultando sobre todo estimulantes sus últimos minutos gracias a la carga emocional que mantienen. Por lo demás, termina quedándose a medio gas y con algún momento de guion que deja mucho que desear.

Cinco minutos más, de Javier Ruiz Caldera
Llegamos a una de las cintas españolas más esperadas del 2026. La última película de Javier Ruiz Caldera, en cuyo reparto encontramos nombres como Javier Cámara, Belén Cuesta y Berto Romero (que también escribe el guion), ha sido una de las grandes sorpresas del Festival. Ya no solo es que su trama resulte una rara avis dentro de lo que se suele pensar de la programación de un festival de cine (los personajes se quedan atrapados en un bucle temporal de 5 minutos, lol), sino que además nos hemos encontrado con una comedia extremadamente divertida, bruta, con un humor predominantemente negro en un guion hilado muy muy fino, y un sinfín de momentos y frases icónicas que han hecho las delicias de todos aquellos espectadores con risa fácil del Kursaal. Sin duda, estamos ante una de las comedias españolas más relevantes y novedosas en mucho tiempo.

Brace Your Heart, de Amanda Kernell
Comenzamos con algunas de las cintas internacionales a concurso de esta edición con la nueva película de Amanda Kernell, directora de cintas como Sami Blood o Charter. En esta nueva película, la directora nos habla sobre la vida de una pequeña comunidad Sami desde la perspectiva de una joven, la cual está marcada por la desgracia. Kernell sabe cómo llevar la trama, cociendo la película poco a poco hasta sorprender con el rumbo que llevan los hechos. Es una cinta arriesgada, que toma muchas decisiones en su guion que podrían perjudicarla. Sin embargo, la cinta sale airosa en su resolución, dando un hilo de esperanza a un personaje maltratado. Una posible candidata al palmarés.

Sucederá esta noche, de Nanni Moretti
Nanni Moretti es un clásico de los festivales internacionales de cine. Sin embargo, es una de las primeras veces que el director italiano pasa por la Concha, y ha tenido que ser con su nueva película: Sucederá esta noche. Moretti nos lleva a una historia de amor ¿imposible? a lo largo de varios años, capitaneando el barco un fantástico Louis Garrell (que cuando no está fantástico este chico, me pregunto). Sin embargo, seguimos sin ver en Moretti ese magnetismo y atracción que nos conquistó en otras películas, como es el caso de La habitación del hijo o Caro Diario. Podríamos considerar a Sucederá esta noche como una película menor en su filmografía, pero no por ello podemos decir que la cinta no es entretenida y cuenta con varios momentos emocionantes y divertidos al más puro estilo Moretti.

Krux, de Tony Vahl
Volvemos a la sección oficial con la cinta alemana dirigida por Tony Vahl, Krux. En esta película, el realizador nos envía de lleno a un pequeño pueblo alemán hacia el final de la Segunda Guerra Mundial para hablarnos de la paranoia y el colapso de la sociedad alemana, lo cual termina llevando a escalofriantes consecuencias. Sin embargo, no creo que Vahl logre conectar con el espectador durante gran parte del metraje. La cinta plantea una trama cargada de curiosidad y significado para hablar de un tema muy poco sugerido durante la SGM, pero falla en su realización, resultando por momentos demasiado confusa. Tan solo su tramo final logra recomponer y construir una conclusión satisfactoria, pero no por ello significa que Krux vaya a ser de las cintas premiadas en esta edición, aunque puede ser que tengamos algunas sorpresas.

La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi
Llegamos al gran plato fuerte de la edición. El hype que ha obtenido la nueva película del popular dúo conocido como los Javis ha ido creciendo desde su fascinante paso por el último Festival de Cannes (donde lograron el reconocimiento a mejor dirección). Y aquí os vengo a decir que, efectivamente, La bola negra merece toda la atención y alabanzas que le podamos dar. Calvo y Ambrossi retratan a tres personajes homosexuales a lo largo de tres líneas temporales, y no decae en ninguno de sus 150 minutos de duración. Con el planteamiento y la obra de Lorca de fondo, La bola negra es un retrato perfecto sobre la realidad queer, sobre los miedos y la búsqueda de libertad de todos los que en algún momento han estado escondidos y, ante todo, resulta siendo un homenaje maravilloso, épico y lacrimógeno a todos ellos que se quedaron en el camino por los derechos de todos nosotros.

Técnicamente, a la cinta no se le puede poner ni un solo pero. Una factura técnica formidable, con movimientos de cámara y planos dignos de ser enmarcados en un museo. Por no hablar de un reparto fantástico en el que sobresalen unos magnéticos Penélope Cruz y Miguel Bernardeau, junto con la tremenda revelación que es Guitarricadelafuente. Podemos estar ante una de las mejores películas del cine español del siglo XXI, realizada por las mismas mentes que sacaron adelante las tres temporadas de Paquita Salas. ¿Acaso podemos pedir más?