3’5 Butacas de 5
Penélope Cruz, Edward Norton, Olivia Wilde y Seth Rogen protagonizan la versión americana de ‘Sentimental’ de Cesc Gay

Lo de las adaptaciones de éxitos cinematográficos que fueron un hito es un misterio para quien escribe si no es porque generan trabajo y dinero. Si ya funciona no lo cambies dice el dicho, pero en el cine les encanta adaptar películas de un país a otro. Y esto es lo que le ha pasado a Cesc Gay con Sentimental (2020) protagonizada por Javier Cámara, Griselda Siciliani, Belén Cuesta y Alberto San Juan siendo a su vez una traslación al cine de su propia obra teatral ‘Els veins de dalt’ un éxito del teatro catalán en 2015.
Después de las versiones para cine en Francia, Italia, República Checa o Estonia, ahora llega la versión americana de la mano de la actriz y directora Olivia Wilde quien también ejerce de protagonista de la función.

Angela (Wilde) y Joe (Rogen) llevan casados más de quince años y la convivencia les ha pasado por encima. Angela cree que es una buena idea invitar a sus vecinos de arriba Pina (Cruz) y Hawk (Norton) a cenar y tener una noche diferente. Esto hace que su marido crea que sería un buen momento para comentarles un tema un poco complicado: sus juergas sexuales son demasiado altas y están muy incómodos con ello a lo que Angela se opone totalmente.

La dinámica de la película es totalmente teatral ya que los anfitriones van enseñando su piso a los invitados mientras tienen conversaciones al inicio banales hasta que la cosa se va poniendo cada vez más tensa y seria por los temas que van surgiendo entre ellos. Por si fuera poco, la pareja invitada les hace una proposición a sus anfitriones algo que riza totalmente la situación entre los cuatro provocando situaciones hilarantes y divertidas por las reacciones de los personajes.

Todo el reparto está magnífico en esas conversaciones rápidas, ingeniosas, mordaces y sarcásticas con una Penélope magnética hablando inglés y español como solo ella sabe mezclar.
Mientras la película de Cesc Gay era algo más luminosa, Wilde le da un tono más agrio a la relación de los dos protagonistas e introduce algo de misterio en la pareja de invitados.
