‘La casa del caracol’: Un thriller redondo, enigmático y andaluz

4 Butacas de 5

Ya mismo se estrena La casa del caracol la ópera prima de la directora malagueña Macarena Astorga, conocida por su trayectoria dentro del mundo del cortometraje, donde destaca su trabajo Marta no viene a cenar, protagonizado por las hermanas Natalia y Celia de Molina.

La casa del caracol nos cuenta la historia del escritor Antonio Prieto que decide pasar el verano en un pueblo de la serranía malagueña, donde espera encontrar tranquilidad e inspiración para su siguiente novela. Allí conoce a Berta, una mujer por la que siente una atracción instantánea, así como a algunos personajes peculiares sobre los que empieza a escribir e investigar. Antonio comienza a descubrir que los locales guardan numerosos secretos y una perturbadora leyenda oculta. Lo que vivirá en esos días le hará ir dándose cuenta de que, a veces, la realidad supera con creces a los mitos.

El film está protagonizado por un atractivo y, a la vez, trastornado Javier Rey acompañado por un elenco de diez: las actrices Paz Vega, Norma Martínez, Elvira Mínguez, Amparo Alcaraz; y los actores Carlos Alcántara, Pedro Casablanc, Vicente Vergara, Jesús Carroza o Fernando Tejero, que se ve completado por las niñas prodigios Luna Fulgencio y Ava Salazar.

Este ambicioso proyecto es la adaptación de la novela homónima de Sandra García Nieto. Un perfecto thriller con toques de fantasía y drama que esconde una antigua historia del pasado, mucho misterio, el juego con la mitología y el imaginario colectivo y popular de los pueblos de la España profunda, y los campestres paisajes de la serranía de Málaga, donde se crea Quintanar, un pueblo anclado en la peseta y estéticamente rústico, inspirado en localidades como Villanueva del Rosario.

Con este trabajo, Macarena Astorga nos demuestra su versatilidad ante la cámara, su pasión por el género y su buen hacer. El largometraje ha sido presentado en el Festival de Málaga y, por la trama, tono, historia y reparto que lo comprende, no será difícil verlo con muy buenos resultados en las taquillas internacionales. Películas como Contratiempo o Todos lo saben dan muestra de ello. Así que, Macarena, enhorabuena por los futuros éxitos ¡y a por el siguiente trabajo!

‘Solo una vez’: Ni la mínima de las violencias se puede tolerar

3´5 Butacas de 5

El próximo 11 de junio se estrena Solo una vez, adaptación de la obra de teatro homónima de la conocida dramaturga Marta Buchaca, que firma tanto el libreto como su versión audiovisual, volviendo a las pantallas de cine después de Litus, bajo la dirección de Dani de la Orden.

Protagonizada por Ariadna Gil, Álex García y Silvia Alonso, se trata de la ópera prima del director y productor tinerfeño Guillermo Ríos Bordón. Solo una vez nos muestra a Laura (Ariadna Gil), una psicóloga del servicio de atención a las mujeres que sufren violencia de género. Hace unas semanas que es acosada por el marido de una de sus pacientes. En esta situación, debe tratar una pareja que nunca ha puesto los pies en un centro de este tipo: Eva (Silvia Alonso) y Pablo (Álex García). Por una serie de malentendidos él ha recibido una denuncia, pero afirma con contundencia no ser ningún maltratador.

A priori puede parecer otra película más de violencia doméstica, violencia de género, violencia machista o maltrato, dicho burdamente, pero eso sería frivolizar y reducir a lo absurdo un trabajo de análisis profundo de los perfiles y no perfiles de las víctimas y los victimarios, de las maltratadas y los maltratados, intentando así romper patrones y clichés. Además, da voz a una psicóloga y su punto de vista o forma de realizar en su trabajo, un diferencial pocas veces visto en películas con tramas semejantes.

La película fue rodada en las Islas Canarias, pero no es un detalle importante, pues estas historias son universales y se pueden emplazar en cualquier sitio, siendo todas intolerables y horribles. La acción no sale de un único espacio, enorme: unas oficinas públicas de hormigón y cristal, mezclando la parte más dura y la más frágil, con espacios medio luminosos y diáfanos. Un lugar para sentirse seguro que muchas veces no puede cumplir con su propósito, ya sea por las circunstancias o por el propio sistema.

Sin duda, es una película muy teatral que funciona y con un ritmo ligero para sustentarse solamente en diálogos, no es una película de grandes acciones, pero sí de grandes temas. Las conversaciones entre personajes y los asuntos que tratan me parecen realmente atractivos, al igual que la interpretación y el mismo Álex García, que nos deja frases tan interesantes como escribir por venganza es un motor potente. Todos los intérpretes están efervescentes, aunque, personalmente, resaltaría un elegante Álex García que, con mucho valor y respeto, representa la parte más inhumana y brutal del conflicto.