‘Un cuento de Pescadores’, el embrujo de la perdición del hombre

Hablamos con Edgar Nito director de la película presentada en el Festival de Sitges

Después del éxito de su ópera prima Huachicolero, película con la que ganó el premio a Mejor Nuevo Director en el Festival de Tribeca, el cineasta mexicano Edgar Nito presenta su segunda película UN CUENTO DE PESCADORES, que ha tenido su estreno mundial en SITGES Film Festival, el encuentro fílmico más importante de cine de género, para después tener su premiere nacional en el reconocido Festival Internacional de Cine de Morelia.

UN CUENTO DE PESCADORES es la adaptación cinematográfica de una leyenda purépecha que se transmite de boca en boca en las zonas lacustres del Centro de México. Narra la historia de un espíritu que adopta la forma de una mujer para atraer a los pescadores a las profundidades del lago, donde los embruja. La Miringua, cuyo nombre significa olvido u olvidarse, confunde a las personas, haciéndoles perder la noción del tiempo y el espacio, hasta que se olvidan de sí mismas”, escribe Edgar sobre su película, la cuál coescribe con Alfredo Mendoza (Huachicolero y Vergüenza).

Se trata de una película coral que cuenta con una combinación de talento local y actores consolidados de la escena cinematográfica mexicana: Jorge A. Jiménez (Colosio), Alejandra Herrera (Kokoloco), Andrés Delgado (Cosas imposibles), Renata Vaca (Saw X), Hoze Meléndez (Sueño en otro idioma), Myriam Bravo (Nudo Mixteco), Mercedes Hernández (Sin señas particulares) y Noé Hernández (Miss Bala).

UN CUENTO DE PESCADORES es una película que combina el thriller con el folk horror, logrando imágenes que combinan lo perturbador con la belleza de los lagos e islas de la zona de Pátzcuaro, Michoacán. Mezcla la realidad y la fantasía para dar voz a los cuentos y relatos de los pescadores, siguiendo una estructura libre como las leyendas mismas. Esta película ofrece una visión opuesta a los vibrantes colores de Disney en «Coco”.

Es una producción de PIROTECNIA Films con Dr Carlos Eguiluz como productor, y de EL ESTUDIO con Juan Sarquis como productor y Pablo Cruz (Luis Miguel, la serie) y Enrique López Lavinge (Verónica) como productores ejecutivos. Coproducida también con 4 WAYS de Los Ángeles, con David Manzanales y Alex Ferrufino (Splash City).

‘Strange Darling’: una historia que sorprende con su personalidad desbordante

3’5 Butacas de 5

JT Mollner vuelve a la carga como director y guionista con un tremendo thriller: ‘Strange Darling’, su segundo largometraje que cumple todas las expectativas. Presentada el año pasado en el Festival Fantastic Fest de Austin, la cinta tendrá su premiere española en la 57ª edición del Festival de Sitges. La pareja de protagonistas, Willa Fitzgerald (The Lady) y Kyle Gallner (The Demon), se echan a la espalda una película que narra de forma no lineal, y dividida en seis capítulos, la noche en la que estos dos se conocen y cómo se va desenvolviendo su cita, de una manera muy distinta a cómo ambos podían imaginar.  

Su anterior trabajo, ‘Ángeles y forajidos’ (JT Mollner, 2016), ya mostraba un estilo con marca de autor, pero también ciertos problemas de ritmo, una historia que se siente como si ya nos la hubiesen contado y un final algo agónico. Con ‘Strange Darling’ soluciona lo anterior, presentando una trama poco convencional y un ritmo estudiado que no te deja colgado en ningún momento. Fluye hasta el final y esta vez rematando con clase.  

El director empieza condicionando al espectador, como hacía Billy Wilder, para además tenderte una trampa en la que sí o sí vas a caer. La decisión de dividir la película por capítulos será el principal instrumento para lograr este engaño. Hay que decir que el elemento de los capítulos sigue siendo algo un poco molesto de ver, teniendo en cuenta su desmedido uso en las producciones actuales –solo le faltaba estar en formato 4:3 –. ‘Pulp Fiction’ (Tarantino, 1994) ya demostró que no era necesario enumerar las secuencias, que el espectador tenía la capacidad de resolver el puzle mental y seguir la trama. Este no es el único momento en el que se duda de la cultura audiovisual del espectador. Nunca había visto en una película una explicación de elipsis tan innecesaria, fundiendo a negro y contando hasta diez para indicar el transcurso diez minutos. Decisiones que refuerzan su estilo pero que chirrían y no aportan mucho a la narrativa, nada lo suficientemente grave como para arruinarte la experiencia.

Dotar a la película de una estética setentera sí es un acierto total. Él enciende sus cigarros con un zippo, acaban en el típico motel de carretera con sus pintorescos neones y el coche Ford que conduce ella no puede dar más el cante. Para aumentar aún más la nostalgia, se te avisa al principio que la película ha sido rodada enteramente en 35mm, con esos colores saturados tan característicos, sobre todo el rojo, un personaje más dentro del filme. Resulta imposible no acordarse de películas como ‘La matanza de Texas’ (Tobe Hooper, 1974) mientras la vemos. Y no solo cine americano de los setenta, también, por la forma tan dramática de iluminar ciertos escenarios, pensamos en ‘Suspiria’ (Dario Argento, 1977) u otro tipo de cine más actual como ‘The Neon Demon’ (Winding Refn, 2016).

Pese a todas estas miradas al pasado, la historia tiene lugar en nuestro presente, o cerca, al menos, “Ya nadie da su teléfono, ahora todo es Insta”, como dice la protagonista. Pudiendo traer así temas actuales como los roles de género o la inseguridad de la mujer a la hora de hacer vida nocturna. Temas usados para girar la trama más que para concienciar al espectador. 

En definitiva, ‘Strange Darling’ sorprende, con una personalidad desbordante, que no veía desde el estreno de ‘De naturaleza violenta’ (Chris Nash, 2024). JT Mollner descuadra tus esquemas de una manera brillante y elegante, sin muchas pretensiones. No pudiendo considerarla gore, aun así, te esperan momentos de querer mirar hacia otro lado, pero también, ganas de ver en cartelera la próxima película del director.