Nueva York, 1980: tres completos desconocidos descubren de manera accidental que son trillizos separados al nacer. Comienza así la historia real más increíble jamás contada. A través de unas coincidencias casi inverosímiles, Robert Shafran y Edward Galland descubren a los 19 años que son exactamente iguales. El New York Post publica la historia y el joven David Kellman se da cuenta de que es idéntico a los chicos […]