3’5 Butacas de 5

En el año 2020 llegó a nuestras pantallas una película de Cesc Gay titulada Sentimental, basada a su vez en una obra de teatro del mismo director titulada Los vecinos de arriba. En ella, un matrimonio invita a sus nuevos vecinos de arriba a una cena en la que no todo es lo que parece… Bien, pues la actriz y directora Olivia Wilde ha cogido este texto y ha realizado una adaptación americana del mismo, que ha dado bastante de qué hablar y que cuenta en su reparto con la presencia de la propia Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton. Y lo cierto es que el resultado no podía ser más estimable.

El matrimonio de Joe y Angela (Seth Rogen y Olivia Wilde) atraviesa una situación muy delicada. Cuando invitan a sus enigmáticos vecinos de arriba, Pina y Hawk (Penélope Cruz y Edward Norton), a una cena, la noche toma un rumbo inesperado. ¿Habrán conseguido reavivar la chispa de su relación o será la mecha definitiva que hará estallar todo?
Desconozco la obra original de Cesc Gay en la que se basa esta The Invite, pero desde luego, viendo el film, se notan sus orígenes teatrales: cuatro personajes y una sola ubicación (en este caso, un apartamento). En ella se intentan desmoronar todos los clichés habidos y por haber ante este tipo de invitaciones que, sobre todo en Estados Unidos, resultan más comunes y que aquí pervierte para dar juego a la desestabilización de un matrimonio que se ha conformado con lo «políticamente» correcto.

En ese aspecto, el guion juega bastante bien sus cartas al mostrar que la invitación a la que da nombre el título bien podría ser otro tipo de invitación y, en ese sentido, el libreto lo maneja bastante bien. Todo ello con unos diálogos en los que los personajes principales manejan una verborrea constante ante la situación incómoda que se les plantea y que derrumba el castillo de naipes que, supuestamente, ellos pensaban haber construido.
Quizás esa verborrea resulte demasiado constante, de manera que los personajes pueden resultar un poco cargantes al comienzo a la hora de retratarlos, pues tanto Olivia Wilde como Seth Rogen deben manejar unos roles que podrían haber caído en el histrionismo más puro. Y, en un principio, es lo que parece, pero consiguen una evolución de sus personajes bastante agradecida y que manejan estupendamente. No negaré que en su primera mitad quizás me resultaron un poco irritantes en su miedo al silencio incómodo (apenas dejan huecos de silencio).

Pero precisamente ese es el juego que intenta plantear el film… La incomodidad de un matrimonio en horas bajas ante una situación que jamás en sus vidas hubieran imaginado. Y ahí el film funciona estupendamente, pues termina por resultar una comedia con toques amargos cuyo retrato del matrimonio convencional resulta bastante desolador (ya en su inicio lo indica en un rótulo).
Por lo demás, maneja un buen ritmo, del que se nota su base teatral y en el que los diálogos impiden cualquier altibajo, manteniendo el interés en todo momento gracias a un montaje de lo más efectivo.
Aunque precisamente son las interpretaciones lo que más destaca del conjunto, siendo ellas las que más mérito se llevan, ya que tanto Olivia Wilde (cuya evolución del personaje es bastante más clara y, por momentos, sobrecogedora debido a su patetismo) como Penélope Cruz (en su salsa, pasándoselo en grande) brillan con sus respectivos personajes. Seth Rogen está la mar de efectivo, a la par que Edward Norton (quizás el que menos se aprovecha de todos).

Todo ello acompañado de una banda sonora que consigue resaltar el estado de ánimo de sus personajes, marcando el nerviosismo por el que pasan para, poco a poco, encontrar cierta paz mental con una banda sonora más tranquila o, directamente, con la ausencia de ella.
Por tanto, The Invite es una estupenda película que no reniega de sus orígenes teatrales y que compone un retrato del matrimonio tradicional bastante descorazonador, siempre con un punto de comedia amarga cuyo tono maneja de la manera más efectiva. Quizás un poco menos de verborrea en su inicio hubiera funcionado algo mejor para centrarse más en miradas o silencios incómodos, pero poco a poco va adoptándolo, como si sus personajes principales y la propia película aprendieran de ello. Lo dicho, un film bastante recomendable, con unas interpretaciones estupendas de todo su plantel y que mantiene al espectador durante todo su trayecto con cuatro personajes y un escenario. Gran mérito en los tiempos que corren.
