Crónicas desde Sitges: El terror y la fantasía más presentes que nunca

“Me llamo Ángela y me van a matar”  frase que ya forma parte de la historia del cine universal y con la que Aménabar nos introdujo hace ya treinta años en el mundo de las snuff movies y a tres actorazos por aquél entonces mayormente desconocidos como Ana Torrent, Fele Martínez y Eduardo Noriega, por supuesto,estamos hablando de Tesis y la versión remasterizada de sonido que en palabra del director, presente en la sala así como Noriega, se adapta más a la manera de hablar de los personajes y por tanto, la pelicula se acorta unos cinco minutos. La verdad es que ni con tres decadas en sus espaldas, la cinta pierde ritmo y aguanta muy bien el paso del tiempo. Recomendada revisión o descubrimiento para aquéllos suertos que aún no la hayan visto.

Con Oddities de Tyler Savage, pasa que al principio por sus coloridos paisajes, cuando las protagonistas llegan al campo después de matar accidentalmente a su camello en una fiesta loca, recuerdan al tecnicolor de El mago de Oz  o más recientemente al de Pearl  y eso ya da buenas sensaciones que se confirman en el momento en que una enorme Adrienne Barbeau (quién recibió el premio WomanInFan ) aparece en pantalla con una fantástica sonrisa que ya se entrevé no llevará nada bueno con ella. Recomendadisima para pasar un buen rato dónde el futuro de las protagonistas acaba siendo lo menos importante.

Y volvemos al pasado con una versión en 4k y sin censura del clásico de Ken Russel The Devils, con unos Vanessa Redgrave y Oliver Reed estupendos y de una forma totalmente libre de cualquier tipo de tapujo ya sea visual como escrito, la historia del clérigo Grandier (Reed) , las monjas de clausura y un pueblo, el de Loudun que quieren resistir el embiste nacionalista de Richelieu, su nemesis más conocida, hacen que la vida amorosa, sexual y politica de los habitantes de la aldea se vea revuelta de una forma que ya les gustaria a los Monty Phyton. Descarada, divertida y profunda en el mensaje, es una de esas obras merecedoras de revisionados habituales y altas posiciones en los tops de cualquier cinéfilo de bien. Como apunte anectódico, el mismo fin de semana que empezaba Sitges es cuando Redgrave veía por primera vez esta versión sin cortes 50 años más tarde de su estreno.

Y de un clásico usamericano, nos vamos a una novedad indosurcoreana de la mano de Joko Anwar  , que nos mete a todos en una cárcel dónde ocurren cosas extrañas, sobretodo a los delincuentes más malignos, nos referimos a Ghost in the cell que con un poco más de hora y media nos hace reír y revivir los asesinatos macabros y creativos de Hanibal Lecter quién estaría muy orgulloso de ver semejantes hazañas.

Sin comer, y menos mal, nos metemos de nuevo en la sala oscura para ver una de las más esperadas del festival, cuyo éxito ya venía precedido en el Festival de Cannes, se trata de Sanguine body horror francés con crítica social que hará las delicias de aquellos que no se amedrentan fácilmente con la sangre y cuerpos mutilados; nada que ver con La sustancia por mucho que algunos se empeñen en la comparativa, tiene mucho más de Ducournau.

No he ni llegado al ecuador del festival y el cansancio y el sueño ya hacen mella en el cuerpo y la mente però como dijeron aquellos “show must go on” y que mejor que empezar el día con una peli cuyo título es lo que pensaba cuando me levantaba y es 5 minutos más de Javier Ruiz Caldera  con  Berto Romero, Belén Cuesta y Javier Cámara que se ven inmersos en un loop infinito de cinco minutos en el que tienen que arreglar el desastre anterior. Madrugón justificado en este caso.

Y vamos allá con las horas más coloridas de estos diez días de cine, para empezar, Buddy un entrañable oso amoroso en forma de unicornio que , y aqui ya estaría mostrando mi edad, vendría a ser el Barrio Sésamo actual; Buddy es un unicornio que junto con unos niños son los protagonistas de una serie infantil educativa a través de un barrio ficticio con unos niños, un cartero, un buzón, una mochila y un pozo que hablan y poco a poco se va viendo como aquél unicornio grandullón rosa quizás no sea tan entrañable como parecía; con una buena premisa, puede que los 96 minutos que dura puedan hacerse un poco pesados. Al límite entre el marketing bien hecho y la realidad hace unos días aparecieron noticias de niños que habían ido a ver la peli pensando que era una peli infantil y de la que han salido traumatizados, a saber.

Y seguimos con los colores con  I love Boosters  de Boots Riley en este alegato comunista explicado a través de los ojos de Corvette (Keke Palmer) que aspira a ser una diseñadora y que es gran fan de Christie Smith (Demi Moore) y que para sobrevivir se dedica junto con sus amigas a robar ropa de grandes almacenes y revenderla. En esta locura de colores estridente y  coral musicada por Tune Yards  también podemos ver a Don Cheadle, Lakeith Stanfeld, Will Poulter y Jason Ritter; merece la pena ser vista por su gran potencia visual y musical además de actoral pero la historia se desinfla un poco y puede acabar resultando un poco tediosa.

No existe Sitges sin Quentin Dupieux y su habilidad creativa de vez en cuando de forma desmedida, en este caso se trata de una maratón de dos películas en horas ya tardías, en esta ocasión nos presenta Full Phil  donde Woody Harrelson y Kristen Stewart encarnan a padre e hija que viajan a París para reconducir su rota relación des de la muerte de la madre, lo que no esperaban era que tendrían una “niñera” vigilandolos en la habitación del hotel, mejor dicho, vigilando a Harrelson, que la cosa escalaria y de qué manera y que Kristen estaría viendo una pelicula antigua en blanco y negro de un monstruo marino del que nos gustaría haber tenido más información. Maravillosa cinta de el también conocido como Mr Oizo y que es mejor verla habiendo comido.

La segunda cinta de la Nit de Quentin Dupieux es una animación en 2d a la que ya no llegué a ver porqué el sueño y el hambre ganaron la partida,queda pendiente y se llama Vertiginous.

Y cómo quien no quiere la cosa nos plantamos así a la mitad del festival, aunque para que cosas parece que llevemos mucho más. Veremos que más nos depara el celuloide festivalero, de momento, miedo miedo, no mucho.

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