‘Animal’: perretes, gatetes y emociones

3’5 Butacas de 5

Vivimos una época en la que al sentarnos en el sofá encender la televisión contemplamos un mundo plagado de oscuridad por la inmoralidad del ser humano, la putrefacción política y las terribles guerras ocasionadas por el hambre destructor del capitalismo armamentístico y territorial.

¿Qué necesidad tenemos de pasarlo mal después de un excéntrico día de trabajo? Ninguna. Por ello siempre es de agradecer que existan propuestas frescas, entrañables y divertidas como ‘Animal’.

La serie dirigida por Alberto Toro y Víctor García León es un homenaje absoluto al mejor amigo del ser humano: nuestras mascotas. Sí, porque cuando llegamos a casa quien mejor nos entiende y nos hace disfrutar de la auténtica tranquilidad aderezada con emociones son nuestros perretes, gatetes y evidentemente el pulpo a quien aceptamos como animal de compañía.

Protagonizada por un exquisito Luis Zahera la ficción roba por completo el corazón del espectador mediante una historia que no solamente es divertida; es dulce, entrañable y se convierte en una de las opciones perfectas para ver en familia durante todo un fin de semana.

Junto a Luis Zahera encontramos a una encantadora Lucía Caraballo (Uxía) que sin lugar a dudas es la otra estrella de la función otorgando chispa, carisma y ese puntito de corazón que le hace falta en ocasiones al carácter gruñón de Antón. Todo tiene solución en la vida, incluso las bolas de pelo de nuestros gatos.

Animal cuenta la historia de Antón (Luis Zahera), un veterinario rural gallego que se ve obligado a trabajar en una tienda de mascotas dirigida por su sobrina Uxía (Lucía Caraballo), con quien tendrá que aprender a adaptarse y descubrir que, en la familia y en el trabajo, no todo es siempre blanco o negro.

El equipo de guionistas ha tejido una serie en la que se ponen de manifiesto las circunstancias que acontecen entre dueño y mascota a través de las diferentes peripecias vivimos con ellas cuando precisamente son mucho más humanos que nosotros.

Una ficción que también tiene sus ingredientes de crítica social (especialmente la corrupción política) pero que sobre todo busca complacer al espectador con un producto que se disfruta de inicio a fin con tintes de comedia y ternura.

La serie también cuenta con Carmen Ruiz (Amar en tiempos revueltos) y Antonio Durán ‘Morris’ (Fariña) en los papeles de Sabela y Vicente Andrade. Además completan el reparto Sergio Abelaira (La Fortuna), Darío Loureiro (Rapa), Adrián Viador (Vivir sin permiso), Raquel Nogueira (Los años nuevos), Fer Fraga (30 monedas) y Nuno Gallego (Olympo)

‘Animal’ es la caricia perfecta para disfrutar en familia. Mediante ladridos y maullidos, la nueva propuesta de Netflix le da un zarpazo al corazón a través de la carcajada más dulce y la caricia bondadosa de las mascotas.

SOBRE ANIMAL

La producción ejecutiva corre a cargo de Aitor Gabilondo (Patria, El silencio, Yo, adicto) y Jota Aceytuno (Urban. La vida es nuestra). Por su lado, la dirección es obra de Alberto de Toro y Víctor García León, quien firma el guión junto a Ana Boyero, Araceli Álvarez de Sotomayor, Germán Aparicio y Dani Castro (Cap. 1). 

Rodada íntegramente en Galicia, Animal tiene como epicentro rural el ficticio pueblo de Topomorto, recreado a partir de diversas localizaciones en municipios de A Coruña como Dioño, A Calle, Pontemaceira, Parroquia, Teo y Vedra, así como la ciudad de Santiago de Compostela.

‘Münter y el amor de Kandinsky’, la devoción por el amor y el arte

Hablamos con Marcus O. Rosenmüller director de la película que llega a las carteleras españolas el 3 de octubre tras su éxito en Alemania

Münter y el amor de Kandinsky, dirigida por el cineasta alemán Marcus O. Rosenmüller llega a las carteleras españolas el próximo 3 de octubre tras su éxito en Alemania.  Una poderosa historia cargada de arte, deseo, traición, pasión y obsesión por retratar las emociones y la sensibilidad por vida centrada en la figura de Gabriele Münter, artista clave del expresionismo alemán y cofundadora, junto a Wassily Kandinsky, del legendario movimiento Der Blaue Reiter (El Jinete Azul).

Marcus O. Rosenmüller (Duisburgo, 1963) es director, guionista y productor, un cineasta que ha retratado a la perfección la vida de la pareja y su amor tanto por el arte como por los sentimientos.

El amor entre los seres humanos y el arte ¿fue una difícil elección para los protagonistas de la película sumergirse en ese abismo?

-En el caso de esta relación fue muy complicada para ellos porque tenían que tratar de separar su amor por la pintura y el arte como el de la propia relación privada que mantenían. Vivían las 24 horas las dos pasiones y no supieron dividir su amor de su pasión por el arte. Es absolutamente fascinante, aunque a la vez terminó siendo destructivo para los dos sobre todo teniendo en cuenta las influencias externas que había. Münter era muy intuitiva, pero Kandinsky era mucho más espiritual. Creo que ese choque de amor y pasión fue el detonante de que todo terminase como acabó.

Produzentin :Dr. Alice Brauner; Co-Produzenten: Michael Zechbauer, Alexander von Glenck, Stefan O. Mahlich, Annegret Weitkämper- Krug; Regie: Marcus O. Rosenmüller, Kamera: Namche Okon

La película permite una exploración del propio arte y esa lucha por las relaciones especiales

-El legado en cuanto al arte y lo que deja la historia es importante. El legendario movimiento Der Blaue Reiter ha significado muchísimo para el arte moderno, como se ha sabido mover a través de las formas abstractas. Era muy especial a partir de esas relaciones especiales entre todas las personas que formaban parte de esas emociones y toda la influencia en conjunto eso me parece muy importante como legado.

La fotografía de la película es un auténtico cuadro de arte en gran parte del metraje

-Fue la idea que queríamos hacer desde el principio.  Transmitir a través de las imágenes como ellos vivían y sentían la vida. Hemos rodado en los lugares originales en los que se produjeron todos los sucesos de sus vidas. Era muy importante sentir el punto de vista de ellos. No hay ningún plano aéreo, ningún uso de dron porque queríamos sentir sus vidas y que el espectador lo sintiera.

Viendo las influencias externas a las que estaban sometidos los protagonistas ¿espera que la película sirva para romper ciertos techos?

-Sí. Cuando la productora me planteó la película sobre Münter me preguntó de si estaba seguro de hacerla porque la protagonista es una mujer y pensé que una directora sería mucho más importante que la hiciera. Lo pensé y le dije que sí porque consideré que podía aportar lo necesario para contar esta historia. Estamos viviendo un proceso en el que se ha avanzado mucho pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Espero que la película ayude en ese sentido.

Viendo el panorama global del mundo ¿qué cree que pintaría Kandinsky?

No es fácil responder a esa pregunta porque Kandinsky nunca se quedaba en pintar la vida real. Creo que proyectaría una impresión sobre la oscuridad total de lo que él sintiera. Quizás luces blancas como atisbo a la esperanza a pesar de la oscuridad que se observa en el mundo global.