La película, que ya se hizo con el premio Festival Favorite en el Festival de Sundance, se alzó con la Biznaga de Oro a Mejor Película Iberoamericana y el premio SIGNIS en el reciente Festival de Málaga
RADICAL, la película original de ViX dirigida por Christopher Zalla (“Padre nuestro”) y protagonizada por Eugenio Derbez («CODA: Los sonidos del silencio», «No se aceptan devoluciones»), se estrenará en más de 120 cines de nuestro país este viernes 15 de marzo. El film acaba de ser galardonado con la Biznaga de Oro a la Mejor Película Iberoamericana en la reciente edición del Festival de Málaga, donde también se alzó con el Premio SIGNIS, otorgado por la Asociación Católica Mundial para la Comunicación del mismo nombre. El film se presentó también en el Festival de Sundance donde ganó el premio Festival Favorite.
RADICAL está protagonizada por el actor y cómico mexicano Eugenio Derbez, considerado una de las personas hispanas más influyente de la industria del entretenimiento (Variety).Derbez también ha sido director y productor de películas internacionales como «No se aceptan devoluciones» y ha participado en la película ganadora del Oscar en 2022 «CODA: Los sonidos del silencio«. También fue ganador de un premio Emmy por la serie «LOL: Last One Laughing«, de la que es presentador y productor.
El reparto de la película también cuenta con el actor Daniel Haddad (“Las niñas bien”) y los jóvenes Danilo Guardiola, Mía Fernanda Solis y Jennifer Trejo, entre otros.
En su estreno en Estados Unidos, RADICAL recaudó más de 8,7 millones de dólares. En su primer fin de semana de estreno entró en 5ª posición del Box Office con tan solo 419 copias, logrando la mejor media por copia del Top 15 de la cartelera norteamericana. En México la película superó los 12 millones de dólares de recaudación, y se ha convertido en la película dramática mexicana más taquillera de la historia.
Basada en una historia real, RADICAL cuenta la historia de un maestro, quien en una ciudad fronteriza mexicana prueba un método radicalmente nuevo para desbloquear la curiosidad, el potencial y tal vez incluso el genio de sus alumnos.
The Mediapro Studio Distribution es responsable de las ventas de la película en España y Portugal, que en nuestro país se estrenará de la mano de A Contracorriente Films este viernes 15 de marzo.
Sinopsis:
Sergio, un profesor de primaria, se incorpora a uno de los colegios más problemáticos de una ciudad fronteriza mexicana. Dispuesto a potenciar a sus alumnos, pone en marcha un radical método de enseñanza basado en incentivar la curiosidad de sus estudiantes. Con creatividad y sentido del humor, Sergio se enfrentará a la incomprensión de sus colegas y a un entorno muy difícil para darle a los niños el mejor futuro posible. Basada en una extraordinaria historia real. Ganadora del Premio “Film Favorite Award” en el Festival de Cine de Sundance 2023.
El ‘Americana Film Fest’ es una de las propuestas festivaleras más interesante de toda Barcelona, ya que cada año reúne varias de las obras más reconocidas, premiadas e importantes del circuito de cine independiente norteamericano y francocanadiense. En Butaca y Butacón hemos asistido a la edición del 2024 y en este texto os desglosamos todo lo que hemos visto.
Ex‑Husbands
Noah
Pritzker podría ser la definición
exacta del cineasta neoyorkino independiente: personajes sufriendo crisis
existenciales, el lento ritmo interno de los planos, la predominancia y el uso los
diálogos o la abundancia de la música extradiegética… todo está impregnado por
el sello de estos nuevos autores intelectuales herederos del Woddy Allen
más melodramático.
‘Ex‑husbands’ es una película sencilla que nos habla sobre las
despedidas y el paso del tiempo, pero posee un alma tan pura que logra envolver
al espectador y depurarlo de cualquier cosa que le atormentara. Peter Pearce,
Miles Heizer y, especialmente, James Norton conforman un
triunvirato actoral que está de dulce y logran elevar el texto a través de unas
interpretaciones cautivadoras a la vez que muy emotivas, sin caer en la
sensiblería innecesaria o en la pornografía emocional.
Al final, uno se siente como uno más dentro del viaje emocional que recorren este grupo de personajes. Sin grandes alardes, este filme logra transmitir y cumplir con su objetivo.
The Sweet East
Sean Price Williams se aventura en su primer
largometraje como director tras una exitosa y prolífica carrera como director
de fotografía en películas como ‘Good Time’, ‘Her Smell’ o ‘Heaven
Knows What’.
‘The Sweet East’ es un viaje crítico,
satírico y lisérgico a través de toda Norteamérica, desde las zonas más rurales
hasta las grandes urbes y suburbios. La protagonista, interpretada por Talia
Ryder, encarna una versión libre, centennial y despreocupada de la
Alicia de ‘Alicia en el país de las maravillas’. A lo largo del metraje,
ella se topará azarosamente con varios de los grupos sociales y estereotípicos
que habitan en esas tierras.
Cuando uno se arma de valor y decide ponerse detrás
de la cámara, debe asumir que lo que está filmando acarrea un precio moral y
ético implícito. Me parece fallido este intento de desnudar las vergüenzas y
miserias de los estados unidos. Las imágenes y la fotografía son de una gran
belleza y mantienen su estilo donde combina lo trash con lo esteta, pero
carecen de una intención o de un significado mordaz, y termina por caer en el
estereotipo de lo instagramero.
La falta de solidez en el discurso ideológico se ve agravada por un descontrol narrativo que hace que el conjunto carezca de una solidez y lógica rítmica. Pese a esto, se atisban varios instantes de brillantez en la película, pero se sienten más como estrellas fugaces que nunca terminan de consolidarse.
I Used to be Funny
Ally
Pankiw debuta con ‘I Used to be funny’ en
el mundo del largometraje tras tener una extensa carrera en la ficción televisiva.
Habiendo dirigido episodios para series como ‘Black Mirror’, ‘TheGreat’ o ‘FeelGood’.
Esta
dramedia independiente esta imbuida por la esencia neoyorquina de cineastas
como Judd Apatow. La trama nos sitúa en la piel de Sam, una monologuista
emergente que tendrá que superar su trastorno de estrés postraumático para
encontrar a la niña desaparecida a la que solía cuidar. Rachel Sennott (‘Shiva Baby’,
‘Bodies bodies bodies’, ‘Bottoms’) es la one woman show que
protagoniza esta historia. Es asombrosa
la facilidad con la que esta actriz navega entre la fragilidad y la comedia más
pura. Sennott se está estableciéndose como una de las figuras más
potentes dentro del panorama indie.
Pankiw
crea un alma fílmica que cautiva al
espectador y calentarle el corazón. Todo esto lo logra con gran elegancia y con
sutileza, sin renunciar al humor negro y tocando temas oscuros y peliagudos. La
cineasta opta por una dirección invisible, que no entorpezca la naturalidad y
priorice la espontaneidad de lo que sucede frente a la cámara.
Al finalizar, desearías poder abrazar a la película.
‘EL SUCESOR’
Xavier
Legrand nos regala una primera media hora
magistral en ‘Le Successeur’. La atmosfera incómoda y recargada que crea
es deliciosamente inmersiva. El cineasta francés logra lo más difícil:
atraparte y sumergirte por completo en esta historia de rencuentros paternofiliales
póstumos no deseados. A esto se le suma un Marc-André Grondin con un
registro actoral de represión y dolor sublime, logrando una conexión directa
con el espectador.
El
problema surge cuando la historia cruza el umbral del punto sin retorno. Esta
transición entre el primer y el segundo acto busca refrescar todo lo mostrado
anteriormente y actualizarlo por un nuevo conflicto más potente, pero sin
perder su identidad ya establecida. Este giro funciona de primeras, pero la
forma en la que se ejecuta la decisión final es brusca, desmedida y poco
creíble. Este es uno de esos casos donde siento que estoy viendo con demasiada
facilidad los hilos con los que mueven a las marionetas, lo que hace que se me desvanezca
la ilusión de la ficción. El protagonista toma una decisión totalmente
irracional para la que no soy capaz de encontrar ninguna lógica interna o
justificación moral externa que explique por qué actuar de tal forma. Es una
lástima, ya que esto se sigue arrastrando en lo que resta del metraje y me
impide conectar nuevamente con esta historia de una forma que no sea
artificial. Legrand te pide un salto de fe que me ha resultado imposible
de realizar.
Pese a esto, la película sigue teniendo grandes aciertos y momentos de genialidad. Es más, estoy seguro de que formaría parte de mi top del 2023 si hubiera podido creerme esa decisión del protagonista.‘Le Successeur’es como un amor efímero de verano intensísimo, pero al que ya no puedes volver a mirar con los mismos ojos una vez llega el otoño. Vale la pena darle una oportunidad.
‘THE BEAST’
Bertrand
Bonello despliega toda su megalomanía
creativa en la ‘La Bête’, una ambiciosísima película de ciencia ficción
y viajes astrales en el tiempo. Esta obra coge como punto de partida y adapta
muy libremente la novela de Henry James ‘La bestia en la jungla’.
Léa
Seydoux da vida a Gabrielle Monnier, una
mujer que vive en un futuro donde la humanidad está purificando su ADN como
siguiente paso evolutivo. Para lograrlo, la especie se somete a un proceso médico
donde experimentan sus vidas anteriores para eliminar todo rastro de emociones
y sentimientos. La historia se estructura a través de los saltos temporales que
experimenta Gabrielle, intercalando las consecuencias y la incertidumbre de los
miedos de su presente con el pasado de dos antepasadas suyas, donde aparece recurrentemente
un amor platónico. Bonello, Guillaume Bréaud y Benjamin Charbit escriben una historia magistral
que logra ser más grande que la vida misma. El uso que hacen del género les
permite potenciar al máximo la esencia de esta historia existencialista sobre
el ser, nuestras pesadillas, el amor eterno y la predestinación.
A
nivel de dirección, todas las decisiones que toma Bonello son
acertadísimas, dotando de una identidad propia única y estilística a cada
época. Diferenciándolas a través del diseño de producción, la relación de
aspecto, las dinámicas de cámara o su anclaje. Esta es una película que te sobrepasa
completamente en su primer visionado, esto hace que no puedas percibir la
totalidad y la gran variedad de los recursos que usa el director.
Cuando
uno vuela tan alto, corre el riesgo de acercarse demasiado al sol, y esto sucede
en este filme. A Bonello le pueden las inseguridades y acaba haciendo el
ritmo narrativo del montaje se atore por completo, reiterando de más sobre las
ideas que ya están claras y bien plasmadas. La duración de dos hora y
veintiséis minutos podría haberse optimizado más, ya sea reduciéndola o
aprovechando para profundizar más en el futuro distópico. Pese a esto, no
quiero desmerecer el grandísimo trabajo que realiza Anita Roth como
montadora, hilando todas las líneas temporales con muchísimo atino con la curva
de intensidad dramática.
‘La Bête’ es imposible de abarcar, incluso transmitiendo un poco de síndrome de Stendhal, y a cada día que transcurre más me fascina. Es una obra sugerente, magnética y de carácter suicida.
Funny Pages
Owen
Kline debuta en el largometraje con ‘Funny
Pages’, una comedia ‘underground’ sobre el mundo del cómic satírico. La película cuenta con varios gags
desternillantes, donde Kline fusiona la ansiedad Kafkiana con el humor
soez y pajero de la revista Mad.
Daniel
Zolghadri da vida a Robert, un joven de buena
familia que abandona todos sus estudios para perseguir una carrera como creador
de comics humorísticos independientes. Robert vivirá la otra cara de la vida
neoyorquina, aquella donde las frustraciones y los fracasos van haciendo mella
en la gente hasta volverlos locos.
Klien opta por un humor de brocha gorda donde
desdibuja y caricaturiza intencionadamente a todos los personajes secundarios
para convertirlos en seres monstruosos, estúpidos, reprimidos y perversos. Esto
se le va de las manos y al final uno deja de poder participar en las risas, convirtiéndose
en un festival de mofa supremacista hacia los más desfavorecidos. Los ojos del
protagonista, y por ende los que elige el director, no dejan de ser los de un
niñato de familia rica, consentido, naíf y malcriado, lo que hace que la
película acabe siendo un acoso y derribo constante hacia la clase obrera. No
puede ser que todo el mundo que no vive en una urbanización a las afueras de Nueva
York esté loco o sea un sucio enfermo sexual.
Durante el visionado hubo muchas carcajadas y la película no está mal dirigida ni mal interpretada. Klien logra crear un tono enfermizo y una atmósfera de fealdad especial, pero la comedia salvaje y mordaz tiene que disparar en todas las direcciones cuál mono con una metralleta; aquí solo se dispara a matar a los blancos más fáciles: los más desprotegidos.
Showing Up
Kelly
Reichard nos ha regalado una hermana gemela de
la magnífica ‘Columbus’ (2017) de Kogonada. ‘Showing Up’ es una
historia que parece deambular sin rumbo, como la vida misma, pero que va cautivándote
poco a poco mientras te transporta al lugar que desea. Es un visionado mágico.
Esta
historia minimalista sobre la incomunicación afectiva y las inseguridades
artísticas está protagonizada Lizzy (Michelle Williams), una escultora
taciturna con un gran corazón que está preparando una exhibición de su arte. El
guión de Reichard y Jonathan Raymond está construido con una
sencillez y un cariño arrebatado: ambos logran camuflar muy bien la estructura
clásica para potenciar la sensación de ficción documental nómada.
Reichard ya está asentada como una de las cineastas
más importantes del mundo, y esta película es un gran ejemplo de por qué se ha
ganado tal estatus. Sobre el papel, este podría ser un visionado olvidable,
monótono y aburrido, pero ella es capaz de insuflarle un alma hipnótica que te
atrapa y te fascina. Esto es algo intangible ligado al corazón de la directora,
que lo logra a través del tempo, dejando respirar tanto al espectador como a
los personajes para que se forme una comunión espiritual mediante los silencios.
‘Showing Up’ purifica el alma y te hace salir de la sala con una sonrisa gigantesca.
Les Chambres rouges
‘Les
Chambres Rouges’ es una de las
películas más sólidas y contundentes de todo el 2023. Pascal Plante
dirige un thriller sórdido y tenebroso de una forma meticulosamente pulcra; el
talento que muestra en pantalla parece salido de un pacto con el diablo.
El
guión de Palante bien podría ser la adaptación de una novela Stieg
Larsson o el texto de uno de los mejores ‘thirllers’ noventeros de David
Fincher. La historia está protagonizada por una fastuosa e imponente Juliette
Gariépy que interpreta a Kelly-Anne, una modelo cripto‑inversora
y experta en tecnología obsesionada con el juicio de un asesino en serie ‘snuff’
de menores. Kelly-Anne, morbosamente, estará dispuesta a hacer cualquier cosa
con tal de descubrir que sucedió y la culpabilidad el acusado, sin importarle
el precio a pagar.
A
nivel de dirección, estamos ante una película perfecta. La forma en la que se
mueve la cámara al inicio en el juicio, como si fuera Spielberg; la
frialdad con la que encuadra y aísla a Kelly-Anne; como mezcla las dos
dinámicas de cámara y los estilos a medida que avanza la trama; el uso del montaje
paralelo y la fragmentación en las escenas de máxima tensión; el uso magistral
que hace del fuera de campo Hanekiano para despertar los impulsos más
morbosos del espectado… todo tiene una lógica interna y un razonamiento lógico
apabullante. Esta es una película que desearía poder parar y rebobinar con
total libertad con tal estudiar todas las decisiones estilísticas que toma el
señor Palante.
A
un guión soberbio y a una dirección enfermiza se les suman unas
interpretaciones frágiles a la par que frías que transmiten una gran humanidad,
esto le van como anillo al dedo al conjunto de la obra. El uso de la banda
sonora de Dominique Plante también es ejemplar, fusionando el uso
intrusivo más clásico y estridente para manipular las emociones con sonidos
modernos y sucios que generan una disonancia deliciosa que junta a la imagen
con la música como si fueran siameses.
Uno no puede aventurarse a decir que algo es una obra maestra; de eso se encarga el implacable paso del tiempo. No me extrañaría que ‘Les Chambres Rouges’ acabase en ese pedestal. Tiene aura de perfección y un buen gusto sublime.
Sometimes i think about dying
Stefanie
Abel Horowitz nos maravilló en 2019
con un cortometraje titulado ‘Sometimes i think about dying’. En él, nos
relataba el proceso de enamoramiento de Fran con un compañero de trabajo. Ella
es una mujer tímida y solitaria obsesionada con pensamientos sobre experimentar
la muerte. La directora conseguía capturar toda la esencia del proceso de
sanación a través del encontrar a un compañero en tan solo 12 minutos. El corto
es fácil de encontrar en Vimeo o por Youtube y definitivamente merece la pena.
Tres
años después, nos llega la adaptación en forma de largometraje de esta
historia. Horowitz solo coescribe y no dirige, de eso se encarga Rachel Lambert. Este es uno de esos casos donde se notan
demasiado los agujeros generados para rellenarlos con más metraje. La potencia
de la síntesis y la imaginación de los espacios vacíos se desvanecen por culpa
de desarrollos innecesarios que no siento que aporten mucho, e incluso,
modifican alguno de los significados que se obtenía en la lectura del
cortometraje. Esto se manifiesta por todo lo alto en el clímax final, que aquí
es un sucedáneo muy filtrado de algo que tenía que ser un puñetazo paralizante directo
al corazón.
A
esto se le suman decisiones de producción algo estrafalarias. Entiendo que el
proyecto tiene que ser solvente económicamente y pelarse en la siempre feroz taquilla,
pero se pervierte el corazón de la obra. Daisy Ridley está muy bien,
pero su estatus de estrella me saca completamente del arquetipo que tendría que
representar Fran. A nivel de dirección, la propuesta es continuista con las
decisiones que tomó Horowitz, pero rebaja en gran medida la intención
que había tras ellas. El cambio de relación de aspecto panorámica a una
cuadrada tampoco ayuda mucho, eliminando parte del juego de desenfoques y
espacios vacíos que eran el fuerte de la obra original.
‘Sometimes i think about dying’ no me parece ni mucho menos una mala película, pero me transmite la misma sensación que cuando te cocinan uno de tus platos preferidos de la infancia; no será lo mismo, por muy buen sabor que tenga
Hasta
aquí la cobertura de este ‘Americana Film Fest
2024’. La verdad es que he disfrutado mucho de esta edición; siempre te
encuentras con varias joyas de un gran calado. ¡Nos vemos, y no olvides de
hacer siempre el Indie!