‘Durmiendo con Lobos’, la emoción y el amor por una de las especies más admiradas del mundo

Hablamos con Andoni Canela director de la película documental que tendrá su presentación el 10 de octubre a las 12:15h en mk2 Cine Paz

El fotógrafo de naturaleza, cineasta y productor Andoni Canela presenta su nuevo documental, Durmiendo con lobos, en una primera sesión especial en Madrid: el sábado 10 de octubre en mk2 Cine Paz en horario matinal, para fomentar su visionado en familia si así se desea, y contarán con la presencia del director. Canela continúa con su trabajo de más de treinta años siguiendo al lobo ibérico, uno de los animales más perseguidos y a su vez más admirados en todo el mundo, por todos los puntos de la península ibérica.

En esta ocasión añade la mirada curiosa de su hija Amaia que comenzó el viaje con tan solo diez años,aportando así al espectador un relato de pasión transgeneracional. Juntos recorren durante cinco años distintos territorios de España y Europa siguiendo el rastro de unos lobos completamente salvajes y en libertad y, mientras Amaia crece, también lo hace su forma de entender la naturaleza. Lo que comienza como una aventura junto a su padre se convierte en una reflexión sobre el presente y el futuro del lobo. Se trata de una película sobre el conocimiento, la paciencia y el respeto, y sobre la posibilidad de un futuro compartido entre el ser humano y la vida salvaje. 

“Después de más de treinta años siguiendo al lobo todavía me hago la misma pregunta: ‘¿cómo es posible que cada encuentro siga emocionándome como el primero?’ Observar un lobo en libertad sigue siendo un acontecimiento extraordinario. Esta película nace de esta emoción, pero también del deseo de compartirla y de emprender este viaje con mi hija Amaia. Su mirada curiosa me ha permitido redescubrir al lobo y volver a hacerme preguntas que creía respondidas”,Andoni Canela.

Durmiendo con lobos cuenta con la dirección y fotografía de Andoni Canela con la producción de José María Morales, música de Noemí García, guion de Amanda Sans Pantling, montaje de Pepa Roig, con la participación de Amaia Canela, fotografía adicional de Unai Canela, etalonaje de Robert González, sonido de naturaleza de Carlos de Hita y diseño de sonido de Rubén Carregal. 

Sinopsis:Durante cinco años, Andoni Canela y su hija Amaia comparten un mismo sueño: ver lobos en libertad. Entre montañas, noches bajo las estrellas y mucha paciencia, descubrirán que encontrar al lobo es sólo el principio. Un viaje para comprender que el futuro del lobo es también el futuro de nuestros bosques y montañas. 

Sobre Wanda Natura:Es la marca Wanda de Wanda Films y Wanda Vision para la producción y distribución de películas, documentales y series de televisión con contenidos de naturaleza.  Entre sus películas se encuentran Nómadas del viento, Entrelobos, Guadalquivir, Cantábrico, los domingos del oso pardo, El faro de las orcas, 100 días de soledad, Dehesa, el bosque del lince, Panteras, Entre montañas, Los últimos pastores, Doñana, donde el agua es sagrada.

‘Verity: la sombra de un engaño’: una sombra de lo que podía haber sido

1’5 Butacas de 5

Verity: la sombra de un engaño es, en pocas palabras, una sombra de lo que podía haber sido: un thriller dramático con giros de guion sobreexplicados, un reparto de estrellas (Anne Hathaway, Josh Hartnett, Dakota Johnson) cuya interpretación se ve gravemente perjudicada por la torpeza de sus personajes y un tono irregular que no sabe si quiere ser un thriller oscuro al estilo de Gone Girl o un ejercicio erótico con momentos ridículos e intencionadamente cómicos, como Cincuenta sombras de Grey.

Una escritora de menor renombre, Lowen Ashleigh (Dakota Johnson), es contratada por el atractivo Jeremy Crawford (Josh Hartnett) para ser la escritora fantasma de su esposa Verity (Anne Hathaway), una autora de best sellers que ha quedado impedida tras un accidente fatal. Para terminar las novelas que Verity ya habia empezado, Lowen ha de pasar un tiempo en la residencia de los Crawford, una mansión aislada con un lago helado como paisaje.

La premisa resulta atractiva desde el principio, pues las novelas de Verity son oscuras y juegan constantemente con el concepto de qué es verdad y qué no, como la propia película.

¿Está Verity fingiendo estar paralítica? ¿Están sus novelas basadas en hechos reales? ¿Por qué Lowen es elegida para terminar las novelas y no otra persona? El mayor pecado del cine de intrigas es la incapacidad de sus personajes para esconder adecuadamente sus secretos y desgraciadamente, la trama no tarda demasiado en desvelar estas respuestas, dando más importancia a desenmascarar a sus personajes que a generar incógnitas. 

El registro actoral se sitúa mayoritariamente en el melodrama, con pausas dramáticas incómodas y cargadas de connotaciones sexuales, diálogos que huyen del subtexto y exponen directamente las intenciones de sus personajes y una dirección de actores propia del telefilme de sobremesa o incluso de la telenovela. La sobreactuación, en estos casos, se traduce en miradas de desconcierto e incomodidad entre los espectadores.

Con todo esto, la película se construye como un producto guilty pleasure consciente de sí mismo, y eso no está del todo mal. Las escenas más cercanas al erotismo funcionan como entretenimiento palomitero, los momentos de warning: blood resultan impactantes cuando el objetivo es entrar en un estado constante de shock sin demasiado análisis y hasta el misterio sobre la vida de Verity y su accidente puede conquistar a más de uno. El problema es que, a medida que la película avanza, resulta cada vez más difícil distinguir entre el misterio y el simple jugueteo de la película por mantenernos constantemente en vilo.

El gran misterio de Verity nunca es lo suficientemente potente. Todo es un envoltorio atractivo, con actores atractivos, pero sin demasiada sustancia. El erotismo y el morbo que puede suscitar una historia trágica son los únicos factores a favor del filme; todo lo demás es un engaño dentro de un engaño cuya última capa resulta mucho menos atractiva que la primera.